En resumen
- Quién: Tsutomu Yamaguchi, un ingeniero japonés de 29 años que diseñaba barcos petroleros para la empresa Mitsubishi.
- Qué pasó: el 6 de agosto de 1945 estaba en Hiroshima por trabajo cuando cayó la primera bomba atómica. Volvió herido a su ciudad, Nagasaki, y el 9 de agosto le cayó la segunda.
- Cuánto sufrió: en las dos ocasiones estaba a unos 3 kilómetros del centro de la explosión. Sobrevivió con quemaduras graves y un oído destrozado, y vivió hasta los 93 años.
- Por qué importa: en 2009, Japón lo reconoció como el único superviviente oficial de las dos bombas. Dedicó sus últimos años a pedir que no hubiera una tercera.
Un viaje de trabajo a Hiroshima
Tsutomu Yamaguchi vivía en Nagasaki, en el sur de Japón, y trabajaba como ingeniero para Mitsubishi Heavy Industries, una gran empresa cuyos astilleros dominaban el puerto de la ciudad. Durante la guerra diseñaba barcos petroleros. En el verano de 1945 llevaba tres meses en Hiroshima, a unos 300 kilómetros, trabajando en los astilleros que la empresa tenía allí.
El trabajo terminaba. Él y dos compañeros, Akira Iwanaga y Kuniyoshi Sato, iban a volver a Nagasaki en tren el 7 de agosto. Según la entrevista que dio a un periódico japonés en 2005, que recoge The Guardian, la mañana del 6 recogieron sus cosas y salieron hacia la estación. Por el camino, Yamaguchi se dio cuenta de que había olvidado su sello personal, el que en Japón se usa en lugar de la firma, y volvió a la oficina a buscarlo.
6 de agosto de 1945: Hiroshima
Estaba bajando de un tranvía cuando oyó un avión que daba vueltas sobre la ciudad. No le dio importancia: Hiroshima era un centro industrial de guerra y los aviones se habían vuelto parte del paisaje. Era el Enola Gay, un bombardero B-29 estadounidense.
Poco después de las 8:15, la bomba que llamaban «Little Boy» estalló a unos 580 metros sobre el centro de Hiroshima. Hubo un destello cegador y un estruendo. La onda de la explosión lo tiró al suelo. Estaba a unos 3 kilómetros del centro.
La explosión le dejó ciego un tiempo, le reventó el tímpano izquierdo y le causó quemaduras terribles en casi toda la mitad superior del cuerpo. Pasó la noche en un refugio antiaéreo. A la mañana siguiente, decidido a coger el tren a casa, cruzó el centro de una ciudad destruida. Años después, en un documental, contó llorando lo que vio aquel día: cuerpos hinchados flotando en los ríos, y gente que caminaba con la piel colgando de los brazos «como guantes gigantes».
Las cifras de muertos de Hiroshima varían según quién las calcule. The Guardian habla de unas 140.000 personas que murieron, unas en el momento y otras en los meses siguientes.
«La misma luz blanca llenó la habitación»
Llegó a Nagasaki el 7 de agosto, con las quemaduras envueltas en vendas. Y el 9 por la mañana, aun así, se presentó en su oficina. Le estaba contando a su jefe lo que había pasado en Hiroshima: que una sola bomba había destruido una ciudad entera. Según The Guardian, el jefe dudaba de que estuviera en su sano juicio. ¿Cómo iba a destruir una sola bomba una ciudad del tamaño de Hiroshima?
A las 11:02, una bomba de plutonio estalló sobre Nagasaki. Yamaguchi volvió a salir despedido contra el suelo. Por increíble que parezca, también esta vez estaba a unos 3 kilómetros del centro de la explosión.
«De repente, la misma luz blanca llenó la habitación», contó al diario británico The Independent en 2009. «Pensé que la nube en forma de hongo me había seguido desde Hiroshima».
Su mujer y su hijo pequeño también sobrevivieron. Pasaron la semana siguiente en un refugio cerca de lo que quedaba de su casa. En Nagasaki murieron más de 70.000 personas.
Una vida casi normal
Después de la guerra, Yamaguchi se recuperó de las quemaduras y de la enfermedad causada por la radiación. Trabajó para las fuerzas de ocupación estadounidenses, fue profesor y acabó volviendo a Mitsubishi. Su hija Toshiko contó que, hasta que ella tuvo unos 12 años, su padre vivía envuelto en vendas por las heridas de la piel, y se quedó completamente calvo. Pero luego, dijo, «estaba bien: casi ni notábamos que era un superviviente».
Su familia no tuvo tanta suerte. Según Toshiko, su madre quedó empapada por la «lluvia negra», la lluvia radiactiva que cayó tras la bomba de Nagasaki, y estuvo enferma toda la vida: murió en 2008 de cáncer de riñón y de hígado. Su hermano, el bebé que sobrevivió a la bomba, murió de cáncer a los 59 años.
Durante décadas, Yamaguchi casi no habló de lo que le había pasado. No quiso unirse a las protestas contra las armas nucleares. Según su hija, porque «estaba tan sano que pensaba que sería injusto con los que estaban enfermos de verdad».
Superviviente de las dos bombas, por fin en un papel
En 1957, Japón empezó a dar a los supervivientes de las bombas, los hibakusha, un carné que les daba derecho a una ayuda mensual, revisiones médicas gratis y los gastos del funeral. Yamaguchi tenía el suyo de Nagasaki. Al principio, el documento decía que había estado cerca de las dos explosiones, pero cuando lo renovó en 1960 en el ayuntamiento de Nagasaki, la mención a Hiroshima desapareció.
Ya con más de 80 años escribió un libro sobre lo que vivió y participó en un documental sobre los supervivientes de las dos bombas, «Niju Hibaku» («Dos veces bombardeado»). En 2006 se proyectó en la sede de las Naciones Unidas, en Nueva York. Yamaguchi, ya en silla de ruedas, pidió al público que luchara por acabar con las armas nucleares: «Como superviviente de las dos bombas atómicas, viví la bomba dos veces, y espero sinceramente que no haya una tercera».
Unos amigos le animaron a pedir que se reconociera oficialmente. En marzo de 2009, las autoridades japonesas lo inscribieron como superviviente de las dos bombas. Según un funcionario de Nagasaki, era el primer caso reconocido de forma oficial. «Mi doble exposición a la radiación es ahora un documento oficial del Gobierno. Podrá contar a los jóvenes la horrible historia de las bombas atómicas incluso cuando yo haya muerto», dijo.
Lo que no se sabe
Yamaguchi no fue el único que vivió las dos bombas. Según The New York Times, se cree que hubo unas 165 personas en su caso, a las que en Japón llaman nijū hibakusha. Muchas sufrieron la primera bomba y llegaron a Nagasaki después, expuestas a la radiación que quedó. Lo que lo hace único es que es el único reconocido oficialmente, y que en las dos ciudades estaba a solo unos 3 kilómetros de la explosión. Las cifras de muertos de cada bomba también cambian según la fuente y según se cuenten o no los que murieron en los meses siguientes.
Sus últimos años
En sus últimos años dio charlas sobre lo que vivió. En una de ellas, en Nagasaki, contó que había escrito al presidente Barack Obama para pedirle que prohibiera las armas nucleares. Y a finales de 2009 recibió en el hospital una visita inesperada: el director de cine James Cameron, el de «Titanic», que estudiaba hacer una película sobre las bombas atómicas.
Tsutomu Yamaguchi murió de cáncer de estómago en Nagasaki en enero de 2010. Tenía 93 años. El alcalde de la ciudad escribió que se había perdido «un narrador valioso». Cuando le preguntaban por qué había tenido tanta suerte, se reía. «Podría haber muerto cualquiera de esos dos días», dijo al diario japonés Mainichi unos meses antes de morir. «Todo lo que vino después es un regalo».
Su historia recuerda a la de Violet Jessop, que sobrevivió a los tres barcos gemelos del Titanic. Y si te interesa lo que vivió la gente corriente en la Segunda Guerra Mundial, no te pierdas la de Wojtek, el oso que fue soldado.
Fuentes y referencias
- The Independent, David McNeill (2009). How I survived Hiroshima – and then Nagasaki. Su única entrevista con un periódico británico: las heridas, «la misma luz blanca», la vida de su familia, el documental en la ONU y el reconocimiento de 2009.
- The Guardian, Justin McCurry (25 de marzo de 2009). Meet the Japanese man who survived Hiroshima and Nagasaki. Sus compañeros, el sello olvidado, la hora y la altura de las explosiones, el jefe que no le creía, el carné de 1957 y lo que pasó al renovarlo en 1960.
- The New York Times (7 de enero de 2010). Tsutomu Yamaguchi, Survivor of 2 Atomic Blasts, Dies at 93. Su vida después de la guerra, los unos 165 supervivientes de las dos bombas, la carta a Obama y la cita del Mainichi.
- BBC News (6 de enero de 2010). Japan's double A-bomb survivor dies aged 93. Su muerte por cáncer de estómago, la visita de James Cameron y las palabras del alcalde de Nagasaki.
Preguntas frecuentes
¿Quién sobrevivió a las bombas de Hiroshima y Nagasaki?
Tsutomu Yamaguchi, un ingeniero de Mitsubishi que estaba en Hiroshima por trabajo el 6 de agosto de 1945 y en su oficina de Nagasaki el 9 de agosto. Es el único superviviente de las dos bombas reconocido oficialmente por Japón, aunque se cree que hubo unas 165 personas que vivieron las dos.
¿A qué distancia estaba de las explosiones?
A unos 3 kilómetros del centro en las dos ciudades. En Hiroshima sufrió quemaduras graves y perdió la audición de un oído; en Nagasaki, la explosión lo tiró al suelo.
¿Cuándo murió Tsutomu Yamaguchi?
En enero de 2010, en Nagasaki, de cáncer de estómago. Tenía 93 años y había pasado sus últimos años pidiendo que se prohibieran las armas nucleares.



