En resumen
- Quién: Wojtek, un oso pardo huérfano adoptado por la 22.ª Compañía de Suministro de Artillería del ejército polaco durante la Segunda Guerra Mundial.
- Dónde: lo encontraron de cachorro en Irán y viajó con la tropa por Oriente Medio hasta Italia, donde los polacos tomaron Monte Cassino en mayo de 1944.
- La leyenda: se dice que cargaba cajas de proyectiles en la batalla. Las memorias de un oficial de su compañía dicen que eso no pasó.
- Su final: vivió en el zoo de Edimburgo (Escocia), donde lo visitaban sus viejos compañeros, hasta su muerte en 1963.
Un ejército que venía de los campos de prisioneros
Para entender a Wojtek hay que entender a sus compañeros. En 1939, Alemania y la Unión Soviética invadieron Polonia. Miles de soldados polacos acabaron presos en campos de trabajo soviéticos. En 1941, cuando Alemania atacó a la Unión Soviética, los soviéticos los liberaron para que formaran un ejército y lucharan contra los alemanes junto a los aliados.
Ese ejército, el II Cuerpo polaco, salió de la Unión Soviética y atravesó Irán y Oriente Medio camino del frente. Fue en las montañas de Irán donde una de sus compañías, la 22.ª de Suministro de Artillería, adoptó a un osezno pardo que se había quedado huérfano.
Un oso en el cuartel
Lo llamaron Wojtek (se pronuncia «Vóitek»), un diminutivo polaco del nombre Wojciech, en español Adalberto. Creció entre los soldados y se volvió completamente manso. Llegó a pesar unos 225 kilos, pero era cariñoso y juguetón.
Según las memorias de Stanisław Kroczak, oficial de su compañía, Wojtek bebía cerveza, comía cigarrillos y luchaba en broma con los soldados. Viajaba en la cabina de un camión de municiones. Para unos hombres que lo habían perdido todo, aquel oso era una alegría diaria.
Italia y Monte Cassino
Ya casi adulto, Wojtek viajó con su compañía desde Alejandría (Egipto) hasta Tarento, en el sur de Italia. Los polacos lucharon en la dura campaña de Italia, subiendo por un país lleno de montañas, y, tras una campaña muy sangrienta, el 18 de mayo de 1944 tomaron Monte Cassino.
Según cuenta Kroczak, en aquellos meses terribles el oso fue importante para algo muy concreto: mantener alta la moral de los soldados.
La leyenda y lo que se sabe
La historia más famosa de Wojtek dice que en Monte Cassino cargaba cajas de proyectiles de artillería, imitando a los soldados, y que por eso lo ascendieron a cabo. Su compañía llegó a usar un emblema con un oso llevando un proyectil. Sin embargo, el archivo de la Institución Hoover, que guarda las memorias de Kroczak, explica que ese testimonio desmiente que el oso cargara proyectiles o condujera el camión. Es una de esas historias tan bonitas que todo el mundo repite, aunque las pruebas no la sostienen.
El final, en Escocia
Cuando acabó la guerra, Polonia quedó bajo el dominio soviético. Muchos de aquellos soldados, que habían pasado por los campos de prisioneros soviéticos, decidieron no volver. Muchos se quedaron en Escocia, y Wojtek también.
El oso pasó el resto de su vida en el zoo de Edimburgo. Sus antiguos compañeros iban a visitarlo, igual que periodistas y montones de curiosos. Murió en 1963.
Hoy, Wojtek es el símbolo de una historia que a menudo se olvida: la de los soldados polacos que lucharon toda la guerra lejos de casa, y que muchos nunca pudieron volver.
Fuentes y referencias
- Maciej Siekierski, Institución Hoover (Universidad de Stanford, 2012). Wojtek, the Bear of Monte Cassino. La adopción en Irán, las memorias de Stanisław Kroczak, el viaje a Italia, Monte Cassino, el zoo de Edimburgo, su muerte en 1963 y los homenajes.
- Wikipedia (en inglés). Wojtek (bear). Apoyo: el emblema de la compañía y la leyenda del ascenso a cabo.
Preguntas frecuentes
¿Wojtek el oso fue soldado de verdad?
Fue la mascota de la 22.ª Compañía de Suministro de Artillería del ejército polaco y viajó con ella por Oriente Medio e Italia durante la Segunda Guerra Mundial. La historia de que lo alistaron y lo ascendieron a cabo es muy conocida, pero forma parte de su leyenda.
¿Es verdad que Wojtek cargaba proyectiles en Monte Cassino?
Es la historia más famosa, pero las memorias de Stanisław Kroczak, oficial de su compañía, la desmienten, según el archivo de la Institución Hoover. Lo que sí está documentado es que el oso ayudó mucho a la moral de la tropa.
¿Dónde murió Wojtek?
En el zoo de Edimburgo, en Escocia, en 1963. Vivió allí desde el final de la guerra y sus antiguos compañeros polacos iban a visitarlo.



