En resumen
- Quién: Hachikō, un perro de raza akita, y su dueño, Hidesaburō Ueno, profesor de la Facultad de Agricultura de la Universidad Imperial de Tokio.
- Qué pasó: el profesor murió de repente en mayo de 1925, cuando Hachikō tenía año y medio.
- La espera: durante unos diez años, hasta su muerte el 8 de marzo de 1935, Hachikō fue cada día a la estación de Shibuya a esperar a un dueño que no volvía.
- Por qué importa: se convirtió en el símbolo de la lealtad en Japón. Su estatua en Shibuya es hoy uno de los lugares de encuentro más famosos de Tokio.
Un cachorro llegado de Akita
Hachikō nació en noviembre de 1923 en Ōdate, en la provincia de Akita, al norte de Japón. Era un akita, una raza grande y fuerte de esa región. Por entonces, un profesor de Tokio buscaba un perro de raza pura japonesa, y en 1924 le regalaron un cachorro de unos 50 días. Le puso de nombre Hachi.
El profesor era Hidesaburō Ueno, que enseñaba en la Facultad de Agricultura de la Universidad Imperial de Tokio, la actual Universidad de Tokio. Era un gran aficionado a los perros y quiso mucho a Hachi. El perro creció, y aprendió a despedir a su dueño cada mañana y a salir a recibirlo cada tarde.
¿Lo esperaba en la estación? Lo que cambió el cine
En las películas, el profesor toma el tren cada mañana en Shibuya y Hachikō lo espera en el andén. Pero la Universidad de Tokio, que ha investigado la historia de su antiguo profesor, cuenta otra cosa: Ueno vivía cerca del campus y iba andando a trabajar. Hachikō lo acompañaba y lo esperaba junto a la puerta principal de la facultad.
Según la universidad, la idea de que lo esperaba cada día en la estación nació de mezclar dos historias: la del perro que despedía a su dueño en la puerta del campus, y la de lo que hizo después, cuando el profesor ya había muerto. Esa segunda parte sí ocurrió en la estación de Shibuya.
El día que el profesor no volvió
En mayo de 1925, después de una reunión de profesores en la universidad, Hidesaburō Ueno sufrió una hemorragia cerebral y murió de repente. Según Britannica, fue el 21 de mayo. Hachikō tenía año y medio y había vivido con él poco más de un año.
Tras la muerte del profesor, Hachikō fue a vivir a Asakusa, un barrio a unos 8 kilómetros de Shibuya. Pero, según la web oficial del centenario de Hachikō, hacía el camino de ida y vuelta cada día. Así durante un año. Al final lo confiaron a la familia Kobayashi, que vivía en Yoyogi, a una estación de Shibuya.
Diez años en la estación
Desde allí, Hachikō siguió yendo a la salida de los trenes de la estación de Shibuya, a esperar a que apareciera el profesor. Con sol, con lluvia o con nieve. Así durante unos diez años.
Su historia se hizo famosa en 1932. El 4 de octubre de ese año, el periódico Asahi Shimbun publicó un artículo de Hirokichi Saitō, un estudioso de los perros akita, sobre el perro que seguía esperando en la estación a su dueño muerto. La historia conmovió a todo Japón. Los empleados de la estación empezaron a cuidarlo, y en 1934 su historia apareció incluso en un libro de texto escolar como ejemplo de gratitud.
La muerte de Hachikō
Antes del amanecer del 8 de marzo de 1935, encontraron a Hachikō muerto en el lado sur de la estación de Shibuya. Tenía 11 años. Esa misma tarde, en la Facultad de Agricultura, le hicieron la autopsia: la causa fue una infección de filarias, unos gusanos que viven en el corazón, muy comunes y a menudo mortales en los perros de la época.
En 2011, unos investigadores de la Universidad de Tokio estudiaron al microscopio sus órganos, que se habían conservado. Encontraron más de 30 filarias en su corazón y, además, tumores malignos en los pulmones. Sus últimos años, según los investigadores, debieron de ser muy dolorosos.
Su cuerpo se disecó y hoy se puede ver en el Museo Nacional de la Naturaleza y la Ciencia, en Tokio. Sus órganos se conservan en el museo de la Facultad de Agricultura. Y Hachikō descansa junto a su dueño en el cementerio de Aoyama, donde desde 2016 también reposa Yaeko, la compañera del profesor.
Lo que no se sabe
Nadie puede saber qué pasaba por la cabeza de Hachikō. Hay quien piensa que no esperaba a su dueño, sino que iba a la estación porque allí le daban de comer pinchos de pollo asado (yakitori): lo cuenta un profesor de la propia Universidad de Tokio, que lo oyó en clase cuando era alumno. Las dos cosas pueden ser ciertas a la vez. Lo comprobado es lo que hizo: volver allí cada día durante diez años.
La estatua, la guerra y las películas
La estatua de 1934 no sobrevivió a la Segunda Guerra Mundial. En 1944, el Gobierno japonés ordenó recoger todo el metal posible para la guerra, y la estatua se fundió. En agosto de 1948 se colocó una nueva en el mismo lugar. Es la que sigue hoy frente a la estación, y es uno de los lugares de encuentro más conocidos de Tokio. Y cada 8 de marzo se celebra allí un homenaje en su memoria.
El 8 de marzo de 2015, a los 80 años de su muerte, la Universidad de Tokio inauguró otra estatua en el campus de la Facultad de Agricultura. Muestra lo que ya no pudo pasar: Hachikō saltando de alegría al reencontrarse con su dueño.
Su historia se llevó al cine en Japón en 1987, con «Hachikō Monogatari», y en Estados Unidos en 2009 con «Hachi: A Dog's Tale», conocida en español como «Siempre a tu lado» y protagonizada por Richard Gere. Pero la historia real no necesita adornos: un perro, una estación y una espera de diez años. Como la de Wojtek, el oso que fue soldado, es una de esas historias de animales que el mundo no ha olvidado.
Fuentes y referencias
- Universidad de Tokio, UTokyo FOCUS (2024). Hachiko and UTokyo (part 1). El profesor Ueno, la estatua de 2015 (inaugurada el 8 de marzo) y la tumba de Aoyama.
- Universidad de Tokio, UTokyo FOCUS (2024). Hachiko and UTokyo (part 2). Hallazgo del cuerpo y autopsia de 1935, estudio de 2011 (filarias y tumores), museo, el artículo del Asahi Shimbun de 1932 y por qué el profesor no iba en tren.
- Proyecto HACHI100, turismo de Akita. The Story of Hachiko. Nacimiento en Ōdate, llegada en 1924, vida en Asakusa y con la familia Kobayashi, estatuas de 1934 y 1948, y la fundición de 1944.
- Encyclopaedia Britannica, Amy Tikkanen. 8 Famous Animals: Hachikō. Muerte del profesor el 21 de mayo de 1925, los diez años de espera, el homenaje del 8 de marzo y la película de 2009.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tiempo esperó Hachikō a su dueño?
Unos diez años: desde la muerte del profesor Hidesaburō Ueno, en mayo de 1925, hasta la muerte de Hachikō, el 8 de marzo de 1935. Durante ese tiempo fue cada día a la estación de Shibuya.
¿De qué murió Hachikō?
De una infección de filarias, unos gusanos del corazón, según la autopsia de 1935. En 2011, la Universidad de Tokio estudió sus órganos y encontró además tumores malignos en los pulmones.
¿Dónde está Hachikō ahora?
Su cuerpo disecado está en el Museo Nacional de la Naturaleza y la Ciencia, en Tokio, y descansa junto a su dueño en el cementerio de Aoyama. Su estatua sigue frente a la estación de Shibuya.



