En resumen
- Quién: nueve excursionistas expertos, casi todos estudiantes del Instituto Politécnico de los Urales, en la antigua Unión Soviética, guiados por Ígor Diátlov, de 23 años.
- Qué pasó: la noche del 1 al 2 de febrero de 1959 abandonaron su tienda en la ladera de una montaña nevada, la rajaron desde dentro y huyeron casi sin ropa. Todos murieron.
- El misterio: algunos tenían fracturas graves en el cráneo y el pecho. La investigación soviética habló de una «fuerza natural irresistible» y cerró el caso.
- Lo que se sabe hoy: en 2020, la Fiscalía rusa culpó a un alud. En 2021, dos científicos suizos explicaron cómo pudo ocurrir un alud pequeño, horas después de montar la tienda.
Una excursión para expertos
El 23 de enero de 1959, un grupo de diez jóvenes subió a un tren nocturno en Sverdlovsk, la actual Ekaterimburgo, en Rusia. Eran ocho hombres y dos mujeres, casi todos estudiantes o recién titulados del Instituto Politécnico de los Urales, y todos esquiadores con experiencia. Los guiaba Ígor Diátlov, un estudiante de ingeniería de radio de 23 años. Con ellos iba también Semión Zolotariov, el mayor del grupo, un instructor deportivo que había luchado en la Segunda Guerra Mundial.
Su meta era el monte Otorten, en el norte de los Urales: una ruta de dos semanas en esquís, de la categoría más difícil de la época, con temperaturas de hasta 30 grados bajo cero. Según la universidad suiza EPFL, que estudió el caso, se pusieron en marcha el 27 de enero.
Al día siguiente, uno de ellos, Yuri Yudin, se puso enfermo y decidió volver. Fue la última vez que vio a sus compañeros. Sería el único superviviente.
La última noche
Los otros nueve siguieron. Por sus diarios y por los carretes de fotos que se encontraron después, se sabe que el 1 de febrero montaron la tienda en la ladera de una montaña que el pueblo mansi, los habitantes indígenas de la región, llama Jolat Siajl. National Geographic traduce el nombre como «Montaña Muerta».
Era una tienda grande, para todo el grupo. Para montarla, cavaron un corte en la nieve de la ladera y pusieron los esquís en el suelo, debajo de las mantas. Una de las últimas fotos que hicieron los muestra cortando la nieve.
Lo que pasó esa noche no lo vio nadie.
Una tienda rajada desde dentro
Al ver que el grupo no volvía en la fecha prevista, salió a buscarlos un equipo de rescate. El 26 de febrero encontraron la tienda: hundida, medio enterrada en la nieve y rajada con un cuchillo desde dentro. Todas sus cosas seguían dentro. Parecía que habían huido en calcetines o descalzos.
Ladera abajo, junto a un viejo cedro, encontraron los dos primeros cuerpos, vestidos solo con calcetines y ropa interior. Uno de los rescatadores, Mijaíl Sharavin, lo recordaba así a la BBC décadas después: «Cuando estábamos a 20 metros, vimos una mancha marrón a la derecha del tronco. Al acercarnos vimos dos cadáveres». Entre el árbol y la tienda aparecieron otros tres, entre ellos el de Diátlov: parecía que habían muerto de frío intentando volver a la tienda.
Los cuatro últimos tardaron más de dos meses en aparecer. En mayo, al derretirse la nieve, los encontraron en un barranco, bajo una capa gruesa de nieve. Y entonces el caso se volvió aterrador.
Las heridas que nadie explicaba
Varios de esos cuatro tenían heridas terribles: costillas rotas y el cráneo fracturado. Según la BBC, Zolotariov y una de las chicas, Liudmila Dubínina, tenían varias costillas rotas, y a los dos les faltaban los ojos. A Liudmila le faltaba también la lengua. Los médicos forenses dijeron que las heridas parecían causadas por algo «como una onda expansiva».
Según documentos del archivo personal del fiscal que investigó el caso, Lev Ivánov, citados por la BBC, en algunas prendas se encontraron rastros de radiactividad.
A los tres meses, la investigación soviética se cerró con una conclusión que no explicaba nada: los jóvenes habían muerto por una «fuerza natural irresistible». El expediente se guardó en secreto.
Yetis, militares y extraterrestres
Una tragedia así, en un país lleno de secretos como la Unión Soviética, era el terreno perfecto para las teorías. Cuando se abrieron los archivos tras el fin de la URSS, aparecieron libros, documentales y películas con todo tipo de explicaciones: un ataque de los mansi, una prueba militar secreta, una explosión, luces en el cielo, extraterrestres e incluso un yeti asesino. El caso, conocido como el del paso Diátlov, se convirtió en parte del folclore de Rusia.
¿Qué pasó? La respuesta de la ciencia
En 2019, a petición de las familias, la Fiscalía rusa reabrió el caso. En julio de 2020 dio su conclusión, según la agencia Reuters: un alud y la falta de visibilidad. Un alud los obligó a salir de la tienda y refugiarse a unos 50 metros. «Cuando se dieron la vuelta, no veían la tienda. La visibilidad era de 16 metros», dijo el fiscal Andréi Kuriakov. Intentaron bajar y murieron congelados, con temperaturas de hasta 45 grados bajo cero. «Fue una lucha heroica. No hubo pánico», añadió.
Pero quedaban preguntas que la Fiscalía no respondía: los rescatadores no vieron rastros de un alud, la pendiente parecía demasiado suave y, si hubo alud, ocurrió al menos nueve horas después de que cortaran la nieve. ¿Y por qué esas heridas, que no son las típicas de un alud?
En enero de 2021, dos científicos suizos, Johan Gaume, de la EPFL de Lausana, y Alexander Puzrin, de la ETH de Zúrich, publicaron un estudio en la revista Communications Earth & Environment, del grupo Nature. Su explicación encaja casi todas las piezas:
- El corte que hicieron en la nieve para montar la tienda debilitó la ladera.
- Esa noche no nevó, pero según los diarios del grupo soplaba un viento muy fuerte. Ese viento, que baja por las laderas, fue acumulando nieve por encima de la tienda durante horas, hasta que una placa de nieve se soltó.
- El alud fue pequeño: según National Geographic, un bloque de nieve de unos 5 metros, como un coche grande. Por eso apenas dejó rastro.
- Como dormían sobre los esquís, una superficie dura, el golpe del bloque pudo romperles costillas y cráneos. Para comprobarlo, usaron pruebas de choques de coches de los años 70 y el programa con el que se animó la nieve de la película «Frozen».
Si fue así, los heridos no se movieron solos: los que estaban bien los sacaron de la tienda. «Es una historia de valor y de amistad», dijo Puzrin.
Lo que no se sabe
Los propios autores del estudio lo dicen: «La verdad es que nadie sabe de verdad lo que pasó aquella noche». Su trabajo demuestra que un alud es posible, no que fuera seguro. Hay cosas que siguen sin una respuesta clara: por qué algunos se quitaron la ropa (el frío extremo puede provocar que la gente sienta calor y se desnude), de dónde salieron los rastros de radiactividad (quizá de las camisas de las lámparas de camping, que llevaban torio) y si los ojos y la lengua que faltaban fueron obra de animales. Algunos expertos también dudan de que un alud tan pequeño pudiera causar heridas tan graves.
Nueve jóvenes que no volvieron
En el cementerio Mijáilovskoie de Ekaterimburgo, un monumento levantado en 1962 recuerda al grupo. Para Puzrin, lo más injusto es la idea de que fueron unos imprudentes: eran excursionistas muy competentes y nadie habría visto el peligro en una ladera que parecía suave. Gaume teme que su explicación no convenza a mucha gente. «La gente no quiere que sea un alud», dijo a National Geographic. «Es demasiado normal».
Si te gustan los misterios que la ciencia ha ido aclarando poco a poco, lee también el del Mary Celeste, el barco que apareció sin nadie a bordo, o el de la colonia perdida de Roanoke.
Fuentes y referencias
- EPFL, Escuela Politécnica Federal de Lausana (28 de enero de 2021). Using science to explore a 60-year-old Russian mystery. El grupo, la ruta y el frío, Yuri Yudin, el hallazgo de la tienda y los cuerpos, la conclusión soviética, las dudas sobre el alud y el estudio de Gaume y Puzrin.
- Gaume, J. y Puzrin, A. M. (2021). Mechanisms of slab avalanche release and impact in the Dyatlov Pass incident in 1959. Communications Earth & Environment, 2, 10. El estudio científico original.
- National Geographic (28 de enero de 2021). Has science solved one of history's greatest adventure mysteries?. El nombre de la montaña, la última foto, los esquís bajo las mantas, el tamaño del alud, «Frozen» y los choques de coches, las dudas de otros expertos y las citas de los autores.
- Reuters (11 de julio de 2020). Russia blames avalanche for 1959 Urals mountain tragedy. La conclusión de la Fiscalía rusa y las palabras de Andréi Kuriakov.
- BBC News, Lucy Ash. The Dyatlov Pass mystery. El viaje en tren, los miembros del grupo, el testimonio del rescatador Sharavin, las heridas, la radiactividad y la sospecha contra los mansi.
Preguntas frecuentes
¿Qué pasó en el paso Diátlov?
En la noche del 1 al 2 de febrero de 1959, nueve excursionistas soviéticos abandonaron su tienda en una ladera de los Urales, la rajaron desde dentro y huyeron casi sin ropa. Todos murieron de frío o por sus heridas. Hoy, la explicación más aceptada es un alud pequeño que cayó sobre la tienda horas después de montarla.
¿Por qué tenían esas heridas?
Según el estudio de 2021 de la EPFL y la ETH de Zúrich, un bloque de nieve pudo caer sobre ellos mientras dormían sobre sus esquís, una superficie dura, y romperles costillas y cráneos. Algunos expertos dudan de que un alud tan pequeño bastara.
¿Hubo supervivientes del grupo Diátlov?
Solo uno: Yuri Yudin, que se puso enfermo al empezar la ruta y se volvió a casa el 28 de enero. Nunca volvió a ver a sus compañeros.



