En resumen
- Quién: Laika, una perra callejera de Moscú, sin raza conocida.
- Qué pasó: el 3 de noviembre de 1957, la Unión Soviética la lanzó al espacio en el Sputnik 2. Fue el primer ser vivo en dar vueltas alrededor de la Tierra.
- El problema: el satélite no estaba hecho para volver. Laika iba a morir allí arriba, y todos lo sabían.
- La verdad oculta: durante 45 años se dijo que había vivido varios días en el espacio. En 2002 se supo que murió de calor y de angustia a las pocas horas del despegue.
Una perra de la calle
Laika no tenía dueño. Era una perra callejera, de las muchas que vagaban por Moscú, sin raza conocida. Según la agencia AP, todos los perros del programa espacial soviético salían de la calle: los médicos creían que, después de sobrevivir al frío y al hambre, se adaptarían mejor a condiciones duras.
A finales de 1957, la Unión Soviética tenía prisa. El 4 de octubre había lanzado el Sputnik 1, el primer satélite artificial de la historia, y el mundo entero estaba mirando al cielo. El siguiente paso tenía que ser todavía más impresionante: mandar a un ser vivo. Según AP, el satélite que la llevaría, el Sputnik 2, se construyó en menos de un mes.
El entrenamiento
Para el vuelo entrenaron a tres perras: Albina, Mushka y Laika. Según la BBC, las fueron metiendo en jaulas cada vez más pequeñas, durante periodos de hasta 15 o 20 días, para que se acostumbraran a la cabina diminuta del satélite. Les enseñaron a comer una comida en forma de gelatina, que les daba una máquina.
Oleg Gazenko, uno de los científicos que las entrenaron, lo contó así a Radio Free Europe en 2007: «Tenía que aprender a quedarse quieta en un cubículo pequeño, a comer una comida en gelatina que le daba una máquina, a soportar el estrés del vuelo. La acostumbramos al ruido de los motores del cohete y la hicimos girar en una centrifugadora».
Laika fue la elegida. Albina, que ya había subido dos veces en cohetes a gran altura, quedó de reserva. Mushka se quedó en tierra para probar los aparatos.
La última tarde en una casa
Antes del lanzamiento pasó algo que dice mucho de las personas que la cuidaban. Vladimir Yazdovsky, uno de los médicos del proyecto, se llevó a Laika a su casa para que jugara con sus hijos. Lo escribió años después en un libro sobre la medicina espacial soviética, según recogió AP: «Laika era tranquila y encantadora. Quería hacer algo bonito por ella: le quedaba muy poco tiempo de vida».
Porque eso lo sabían todos los que trabajaban en el proyecto. El Sputnik 2 no tenía forma de volver a la Tierra. Laika iba a morir en el espacio.
El 3 de noviembre de 1957
El Sputnik 2 despegó el 3 de noviembre de 1957 desde la base de Baikonur. Los sensores pegados al cuerpo de Laika enviaban sus datos a la Tierra. Según la BBC, en el despegue su corazón llegó a latir tres veces más rápido de lo normal. Cuando llegó a la ingravidez, el pulso bajó, pero tardó tres veces más que en los entrenamientos en volver a la normalidad: una señal del miedo que estaba pasando.
Laika llegó a la órbita. Era el primer ser vivo en dar vueltas alrededor de la Tierra. Los periódicos de todo el mundo hablaban de ella. Y entonces la Unión Soviética anunció que la perra no volvería: moriría en el espacio. La noticia indignó a mucha gente.
El plan oficial era que Laika viviera unos siete días en órbita y que después muriera sin dolor, con una dosis preparada. Durante décadas, eso fue lo que se contó: que había vivido varios días y que había muerto en paz.
La verdad, 45 años después
En 2002, en un congreso espacial en Houston, Estados Unidos, el científico ruso Dimitri Malashenkov, que había trabajado en la misión, contó lo que de verdad había pasado.
Según la BBC, los datos que enviaba la cabina mostraban que, después del despegue, la temperatura y la humedad fueron subiendo. El sistema que tenía que enfriar la cabina no daba abasto. Entre cinco y siete horas después del lanzamiento, ya no llegaba ninguna señal de vida de Laika. En la cuarta vuelta a la Tierra estaba claro que había muerto, de calor y de estrés.
No vivió una semana. Vivió unas horas.
Gazenko reconoció, en 2007, que ya lo sospechaba entonces: «Los periódicos, la radio y la televisión estaban eufóricos. Pero debo admitir que yo tenía el corazón muy pesado. Primero, porque sabía que el animal no podría volver a la Tierra. Y segundo, porque sabía que la temperatura de la cabina iba subiendo en las primeras horas. Supuse que la perra estaba muerta».
Lo que no se sabe
Ni siquiera su edad es segura: unas fuentes dicen que tenía unos dos años y otras que unos tres. Tampoco hay acuerdo sobre la causa exacta del fallo de la refrigeración. Y, aunque la versión de 2002 es la más aceptada, durante años circularon otras (que murió al cuarto día, o cuando se acabó el oxígeno). Lo que sí está claro es que no vivió los días que se dijeron.
Lo que vino después
El Sputnik 2 siguió dando vueltas a la Tierra con el cuerpo de Laika dentro durante meses. Según la BBC, completó 2.570 vueltas y se desintegró al entrar en la atmósfera el 4 de abril de 1958.
Su vuelo demostró que un ser vivo podía aguantar el despegue y la ingravidez, y abrió el camino para que, en 1961, Yuri Gagarin se convirtiera en el primer ser humano en el espacio. «Por desgracia, la misión era necesaria», dijo Gazenko en 2007. «El vuelo de Laika demostró que el camino al espacio estaba abierto para los seres vivos de la Tierra».
El 11 de abril de 2008, junto al centro de investigación militar de Moscú donde la prepararon, se inauguró un pequeño monumento: una perra de pie sobre un cohete. La perra callejera que nadie quería tiene hoy su estatua.
Si te emocionan las historias de animales, lee también la de Hachikō, el perro que esperó a su dueño durante años en una estación de Tokio, o la de Wojtek, el oso que fue soldado en la Segunda Guerra Mundial.
Fuentes y referencias
- BBC News (28 de octubre de 2002). First dog in space died within hours. El entrenamiento, las tres perras, el pulso en el despegue, la subida de temperatura, la muerte entre cinco y siete horas después, la revelación de Malashenkov y las 2.570 vueltas.
- Radio Free Europe/Radio Liberty, Claire Bigg (3 de noviembre de 2007). Russia: Trailblazing Canine Cosmonaut Remembered. El origen callejero, las palabras de Oleg Gazenko, el plan de siete días y la versión oficial que se mantuvo 45 años.
- Associated Press, Vladimir Isachenkov (11 de abril de 2008), publicado en NBC News. Space dog monument opens in Russia. El monumento, los perros callejeros del programa, los tres días en la cabina y las palabras de Vladimir Yazdovsky.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tiempo vivió Laika en el espacio?
Unas pocas horas. Según los datos que se presentaron en 2002, entre cinco y siete horas después del despegue ya no llegaban señales de vida. Murió por el calor y el estrés.
¿Por qué eligieron una perra callejera?
Todos los perros del programa espacial soviético salían de la calle. Los médicos creían que, después de sobrevivir al frío y al hambre, aguantarían mejor las condiciones duras.
¿Volvió Laika a la Tierra?
No. El Sputnik 2 no estaba preparado para volver. Dio 2.570 vueltas a la Tierra y se desintegró al entrar en la atmósfera el 4 de abril de 1958.



