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Mary Toft: la mujer que en 1726 convenció a los médicos del rey de que daba a luz conejos

En otoño de 1726, toda Inglaterra hablaba de una joven campesina que, decían, daba a luz conejos. Varios médicos la vieron con sus propios ojos, y hasta el cirujano del rey Jorge I lo creyó. Hasta que un portero la delató.

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Grabado antiguo de una mujer joven con cofia y vestido de rayas, sentada junto a una mesa y con un conejo pequeño en el regazo
Mary Toft en 1726, con un conejo en el regazo. Grabado de John Laguerre (dominio público).

En resumen

  • Quién: Mary Toft (1703-1763), una joven campesina de Godalming, un pueblo del sur de Inglaterra.
  • Qué pasó: en el otoño de 1726, varios médicos aseguraron haberla visto «dar a luz» conejos, uno tras otro. El caso llegó hasta la corte del rey Jorge I.
  • Cómo terminó: en diciembre de 1726, tras pillar a un portero que le llevaba un conejo a escondidas, Mary confesó que todo era un engaño.
  • Por qué importa: fue uno de los mayores escándalos médicos del siglo XVIII y dejó en ridículo a algunos de los médicos más importantes del país.

Una campesina de Godalming

Mary Toft fue bautizada el 21 de febrero de 1703 en Godalming, un pueblo del condado de Surrey, en el sur de Inglaterra, hija de John y Jane Denyer. Hacia 1720 se casó con Joshua Toft, un oficial del oficio textil, y tuvieron varios hijos. Era una mujer pobre, que no sabía leer ni escribir.

En agosto de 1726, Mary sufrió un aborto, pero, según los testigos, seguía pareciendo embarazada. El 27 de septiembre se puso de parto, atendida por una vecina y por su suegra, y lo que salió, según contaron, fue algo parecido a un animal. Así empezó todo.

El médico de Guildford y los conejos

La familia llamó a John Howard, un cirujano y comadrón de la cercana ciudad de Guildford. Lo que vio lo dejó asombrado: en las semanas siguientes, él mismo «asistió» a Mary mientras expulsaba trozos de animales, entre ellos cabezas, patas y crías de conejo muertas. A principios de noviembre, según su relato, Mary producía casi un conejo al día.

Howard escribió a varios médicos importantes contándoles el caso. La noticia llegó hasta la corte, y el rey Jorge I envió a uno de sus médicos, Nathaniel St. André, cirujano y anatomista de la casa real, a comprobarlo.

Los médicos del rey

St. André llegó a Guildford el 15 de noviembre de 1726, justo a tiempo para ver salir el que contaban como «el conejo número quince». Lo examinó y se lo creyó. Durante los días siguientes defendió que el caso era real.

No todos estaban tan seguros. El rey envió a otro cirujano, Cyriacus Ahlers, que se fijó en un detalle que lo cambiaba todo: en los excrementos de uno de los conejos había restos de heno, paja y grano. Es decir, aquel conejo había comido hierba, algo imposible para un animal que supuestamente se había formado dentro de una mujer. El 21 de noviembre, Ahlers le contó al rey que sospechaba un engaño.

Llegaron después otros médicos famosos, como Sir Richard Manningham y el anatomista James Douglas, que también desconfiaban. El 29 de noviembre llevaron a Mary a Londres, a unos baños públicos de Leicester Fields, para vigilarla de cerca.

El portero que lo destapó todo

El engaño se vino abajo por un detalle muy simple. Un portero de los baños, Thomas Howard, fue sorprendido intentando colar un conejo en la habitación de Mary. Contó que se lo había pedido Margaret Toft, la cuñada de Mary, y que le había encargado «el conejo más pequeño que encontrara».

Un juez de paz tomó cartas en el asunto y detuvo a Mary. El 7 de diciembre de 1726 confesó: ella misma se introducía a escondidas trozos de conejos muertos, que luego los médicos «extraían» creyendo que estaba dando a luz. En sus distintas confesiones fue culpando a personas diferentes de haberla ayudado, así que nunca quedó claro del todo quién más estaba en el secreto.

Lo que no se sabe

No se sabe con certeza por qué lo hizo: si buscaba dinero o fama, si la empujó alguien de su familia o si empezó por un problema de salud real tras el aborto y luego se le fue de las manos. Tampoco está claro si John Howard fue cómplice o una víctima más: lo acusaron, pero retiraron los cargos. Y las cifras de conejos (quince, diecisiete…) son las que daban los propios implicados.

¿Qué fue de todos?

  • Mary Toft fue acusada de ser una «tramposa notoria y vil» y pasó unos cuatro meses en la cárcel de Bridewell, en Londres. Luego se retiró el caso y volvió a Godalming. Años después, el duque de Richmond la enseñaba a sus invitados como una curiosidad. Murió en 1763 y fue enterrada en Godalming el 13 de enero de ese año.
  • Nathaniel St. André, que el mismo 3 de diciembre había publicado un folleto de 40 páginas defendiendo que el caso era real, quedó en ridículo. Perdió el favor de la corte y a sus pacientes, y murió pobre.
  • John Howard siguió ejerciendo en Guildford, donde conservó su buena fama.
  • El pintor William Hogarth se burló de todos con un grabado de 1726, y el caso se llenó de folletos, canciones y chistes.

Pocos meses después, el médico James Blondel publicó un libro para desmontar la idea de la «impresión materna». Así, el escándalo de Mary Toft ayudó a que la medicina dejara atrás una de sus creencias más antiguas.

Si te gustan los grandes engaños de la historia, lee también Victor Lustig, el hombre que vendió la Torre Eiffel, Anna Anderson, la falsa Anastasia y la epidemia de baile de 1518.

Fuentes y referencias

  • Niki Russell (Biblioteca de la Universidad de Glasgow), The Public Domain Review (2013). Mary Toft and Her Extraordinary Delivery of Rabbits. Joshua Toft, el aborto de agosto, el parto del 27 de septiembre, John Howard, el conejo del campo y la «impresión materna», St. André el 15 de noviembre, Ahlers y el heno, el traslado a Londres el 29 de noviembre, el portero Thomas Howard y Margaret Toft, el folleto del 3 de diciembre, la confesión del 7 de diciembre, la cárcel de Bridewell, el grabado de Hogarth, James Blondel y lo que fue de cada uno.
  • Godalming Museum. Mary Tofts (1703-1763). Su bautizo el 21 de febrero de 1703, sus padres, su boda hacia 1720, los conejos 15 y 17, los cuatro meses de cárcel, el duque de Richmond y su entierro el 13 de enero de 1763.
  • Linda Hall Library. Mary Toft.
  • Wikipedia (solo como apoyo). Mary Toft.

Preguntas frecuentes

¿Quién fue Mary Toft?

Una campesina de Godalming, en el sur de Inglaterra, que en el otoño de 1726 hizo creer a varios médicos, entre ellos un cirujano del rey Jorge I, que daba a luz conejos. En diciembre de ese año confesó que era un engaño.

¿Cómo descubrieron el engaño de Mary Toft?

Un cirujano encontró heno y grano en los excrementos de uno de los conejos, lo que demostraba que había comido fuera. Después, en Londres, pillaron a un portero intentando llevarle un conejo a escondidas, y el 7 de diciembre de 1726 Mary confesó.

¿Qué le pasó a Mary Toft después?

Pasó unos cuatro meses en la cárcel de Bridewell, en Londres, hasta que se retiró el caso. Volvió a Godalming, donde vivió hasta su muerte en 1763.

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