Misterios, personajes y batallas que cambiaron el mundo

Kaspar Hauser: el muchacho que apareció de la nada en Núremberg y murió apuñalado cinco años después

En 1828, un chico de unos 16 años apareció en las calles de Núremberg. Apenas sabía hablar, caminaba con torpeza y llevaba una carta misteriosa. Dijo que había crecido encerrado en una celda oscura. Durante casi 200 años se creyó que podía ser un príncipe robado.

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Retrato pintado de un joven de pelo rizado castaño, con levita oscura y pañuelo al cuello, sobre fondo verde
Kaspar Hauser hacia 1830, retratado por Johann Lorenz Kreul (dominio público).

En resumen

  • Quién: Kaspar Hauser, un muchacho de unos 16 años que apareció en Núremberg (Alemania) el 26 de mayo de 1828, casi sin saber hablar.
  • Su historia: dijo que había pasado la vida encerrado en un lugar oscuro, sin ver a nadie. Se convirtió en el personaje más famoso de Europa.
  • Su muerte: el 14 de diciembre de 1833 volvió a casa con una puñalada y murió tres días después. Nunca se supo si lo mataron o se hirió él mismo.
  • El ADN: durante casi 200 años se dijo que era un príncipe de Baden robado al nacer. Un estudio de 2024 lo descartó, pero sigue sin saberse quién era.

El chico que apareció en Núremberg

El 26 de mayo de 1828, en plenas fiestas de Pentecostés, apareció en las calles de Núremberg un muchacho que parecía perdido. Caminaba con dificultad, como si no estuviera acostumbrado, y apenas sabía decir unas frases. La que más repetía era una: «Quiero ser jinete, como lo fue mi padre».

Llevaba una carta dirigida a un capitán de caballería de la ciudad, el señor von Wessenig. La carta, sin firma, decía que el chico había sido abandonado de bebé en la puerta de un pobre jornalero, que lo había criado a escondidas sin dejarlo salir nunca y que ahora lo mandaba para que se hiciera soldado. Cuando le dieron papel y lápiz, el muchacho escribió un nombre: Kaspar Hauser.

Al principio lo trataron como a un vagabundo y lo encerraron durante unos dos meses en una torre de la ciudad. Pero pronto Núremberg entera hablaba de él.

¿Qué contó de su vida?

Cuando aprendió a hablar mejor, Kaspar contó una historia escalofriante: había crecido encerrado en un lugar pequeño y oscuro, como un sótano o una celda, sin ver a nadie y con lo justo para sobrevivir. Nunca supo decir dónde estaba ese lugar ni quién lo había tenido allí.

Nadie pudo comprobarlo. El ayuntamiento de Núremberg publicó un aviso para encontrar a su familia, y el jurista Anselm von Feuerbach, presidente del tribunal de apelación y uno de los juristas más respetados de Alemania, investigó el caso. No encontraron nada.

Los ataques misteriosos

En julio de 1828, Kaspar pasó a vivir con el profesor Georg Friedrich Daumer, que se encargó de educarlo. El 17 de octubre de 1829 lo encontraron en el sótano de la casa con una herida en la frente. Dijo que un hombre encapuchado lo había atacado. Muchos sospecharon que se la había hecho él mismo. En abril de 1830 se le disparó una pistola en su cuarto y se hizo otra herida leve, que también despertó dudas.

A finales de 1831 apareció un protector rico, el noble inglés lord Stanhope, que se hizo cargo de sus gastos y prometió llevarlo a Inglaterra. Nunca lo hizo. En diciembre de ese año, Kaspar se trasladó a la ciudad de Ansbach, a casa del maestro Johann Georg Meyer, con quien acabó teniendo fuertes discusiones, y empezó a trabajar copiando documentos en una oficina del gobierno.

En mayo de 1833 murió Feuerbach, su gran defensor. Kaspar se quedó cada vez más solo.

¿Cómo murió Kaspar Hauser?

El 14 de diciembre de 1833, hacia las 5 de la tarde, Kaspar llegó corriendo a casa con una puñalada en el pecho. Contó que un desconocido lo había citado en el jardín del palacio de Ansbach, le había dado una bolsita y lo había apuñalado.

En el jardín encontraron la bolsita. Dentro había una nota escrita al revés, como en un espejo, que empezaba así: «Hauser podrá decirles con toda exactitud qué aspecto tengo y de dónde soy». Kaspar murió tres días después, el 17 de diciembre de 1833.

La investigación no aclaró nada. Unos creyeron que lo había matado alguien que quería callarlo. Otros, que se hirió él mismo para llamar la atención, como pensaban que había hecho antes, y que esta vez la herida fue más profunda de lo que quería. Las autoridades nunca pudieron decidir si fue un asesinato o una herida que se hizo él.

Lo enterraron en Ansbach. En su tumba se lee en latín: «Aquí yace Kaspar Hauser, enigma de su tiempo».

¿Era un príncipe robado?

Ya en vida de Kaspar empezó a circular la teoría más famosa: que era el hijo del gran duque Carlos de Baden y de Estefanía de Beauharnais. El hijo de ambos nació en septiembre de 1812 y murió a las pocas semanas. Según la teoría, no murió: lo cambiaron por un bebé enfermo para que heredara el trono otra rama de la familia, y lo escondieron durante 16 años. El propio Feuerbach escribió en un informe secreto que lo creía con «una fuerte sospecha, si no certeza moral».

Durante casi dos siglos no hubo forma de comprobarlo. Las primeras pruebas de ADN, con una mancha de sangre de su ropa, se hicieron en 1996 y dijeron que no. Unos años después, otras con su pelo dijeron lo contrario. Y siempre quedaba la duda de si la ropa era de verdad suya.

En 2024, un equipo internacional dirigido por el genetista forense Walther Parson, de la Universidad de Medicina de Innsbruck, con la genetista Turi King, de la Universidad de Bath, volvió a analizar mechones de su pelo con técnicas creadas para estudiar ADN de neandertales. Los resultados, publicados en la revista científica iScience, fueron claros: su ADN de la línea materna no coincide con el de la familia de Baden. No era el príncipe.

Pero los propios científicos advirtieron dos cosas: que eso no prueba que fuera un impostor, porque pudo ser víctima de otros delitos, y que sigue sin saberse quién era. Su ADN es de origen europeo o de Asia occidental, sin poder concretar más. «Lamentablemente, nuestros datos todavía no pueden decirnos quién era», reconoció Turi King.

Lo que no se sabe

No se sabe dónde nació ni quiénes eran sus padres, si de verdad pasó la infancia encerrado, quién escribió las cartas, ni si los ataques fueron reales. Tampoco si su muerte fue un asesinato o una herida que se hizo él mismo. Lo único que el ADN ha resuelto es que no era el príncipe de Baden.

Kaspar Hauser vivió apenas cinco años a la vista de todos, y en ese tiempo pasó de ser un vagabundo a ser la persona más famosa de Europa. Casi dos siglos después, su tumba sigue diciendo la verdad: es un enigma.

Si te gustan los personajes con un misterio sin resolver, lee también el hombre de la máscara de hierro, el hombre de Somerton y la historia de D. B. Cooper.

Fuentes y referencias

  • Deutsche Biographie (Biografía Nacional Alemana, Academia Bávara de Ciencias). Hauser, Kaspar. La aparición el 26 de mayo de 1828, la carta a Wessenig, Daumer, Feuerbach, los ataques de 1829 y 1830, Stanhope, Ansbach y Meyer, la puñalada del 14 de diciembre de 1833 en el jardín del palacio, la nota en escritura de espejo, la muerte el 17 de diciembre, la teoría del príncipe y la inscripción «Aenigma sui temporis».
  • Universidad de Bath (1 de agosto de 2024). New DNA analysis helps bust 200-year-old royal conspiracy theory. El estudio publicado en iScience, la vigilancia ordenada por Luis I y las palabras de Turi King.
  • ScienceAlert. DNA From 'Lost European Prince' Solves a 200-Year-Old Conspiracy. Las cartas, el origen europeo o de Asia occidental de su ADN y que la familia de Baden queda descartada.
  • CNN (21 de septiembre de 2024). New DNA analysis unravels the mystery of 'lost prince' Kaspar Hauser. Walther Parson, las pruebas de 1996 y de los años 2000 y la técnica usada para el ADN de neandertales.
  • Wikipedia (solo como apoyo). Kaspar Hauser. La frase «quiero ser jinete, como lo fue mi padre», los dos meses en la torre, el texto de la nota y la inscripción de la tumba.

Preguntas frecuentes

¿Quién fue Kaspar Hauser?

Un muchacho de unos 16 años que apareció en Núremberg (Alemania) el 26 de mayo de 1828, casi sin saber hablar. Dijo que había crecido encerrado en un lugar oscuro. Nunca se supo quién era ni de dónde venía.

¿Cómo murió Kaspar Hauser?

El 14 de diciembre de 1833 llegó a casa con una puñalada en el pecho y dijo que un desconocido lo había atacado en el jardín del palacio de Ansbach. Murió el 17 de diciembre. Nunca se aclaró si lo mataron o se hirió él mismo.

¿Era Kaspar Hauser un príncipe?

No. Durante casi 200 años se dijo que era un príncipe de Baden robado al nacer, pero un estudio de ADN publicado en 2024 demostró que su línea materna no coincide con la de esa familia. Aun así, sigue sin saberse quién era.

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