En resumen
- Quién: un hombre que se hizo llamar Dan Cooper. La prensa lo rebautizó por error como «D. B. Cooper». Nunca se supo su nombre real.
- Qué pasó: el 24 de noviembre de 1971 secuestró un avión entre Portland y Seattle, en el noroeste de Estados Unidos. Cobró 200.000 dólares y saltó en paracaídas en plena noche.
- Qué se encontró: casi nada. Solo, en 1980, unos 5.800 dólares de su rescate enterrados en la orilla de un río.
- Por qué importa: es uno de los grandes misterios sin resolver de Estados Unidos. El FBI investigó a más de 800 sospechosos y en 2016 dejó de buscarlo.
Un pasajero tranquilo
La tarde del 24 de noviembre de 1971, víspera del Día de Acción de Gracias en Estados Unidos, un hombre se acercó al mostrador de la aerolínea Northwest Orient en el aeropuerto de Portland, Oregón. Compró un billete de 20 dólares para un vuelo corto a Seattle con el nombre de Dan Cooper.
Según el FBI, era un hombre callado, de unos 45 años, con traje oscuro, camisa blanca y corbata negra. Las dos azafatas que más tiempo pasaron con él lo describieron casi igual por separado: entre 1,78 y 1,83 metros, de 77 a 82 kilos, ojos marrones. Se sentó al fondo del avión, un Boeing 727.
«Señorita, tengo una bomba»
Poco después de las tres de la tarde, ya en el aire, le dio una nota a una azafata. Según la prensa de la época, decía: «Señorita, tengo una bomba y me gustaría que se sentara a mi lado».
Ella obedeció. Cooper abrió un maletín barato y le dejó ver un montón de cables y unos cartuchos rojos. Luego le dictó lo que quería, y la azafata llevó una segunda nota al capitán: 200.000 dólares en billetes de 20 y cuatro paracaídas.
Cuando el avión aterrizó en Seattle, Cooper cambió a los 36 pasajeros y a dos azafatas por el rescate y los paracaídas. Se quedó con varios tripulantes y ordenó despegar otra vez, rumbo a Ciudad de México, volando bajo y despacio, a unos 3.000 metros de altura.
El salto
En algún lugar entre Seattle y Reno, poco después de las ocho de la noche, Cooper hizo algo increíble. Bajó la escalera trasera del avión, que en el Boeing 727 se abría en la cola, y saltó al vacío con un paracaídas y el dinero. Era de noche, llovía, y según el FBI le golpeaba en la cara un viento de unos 320 kilómetros por hora. Llevaba mocasines y una gabardina.
Los pilotos aterrizaron sin problemas. Cooper había desaparecido en la oscuridad, sobre los bosques del suroeste del estado de Washington. Nunca más se supo de él.
Antes de saltar se quitó la corbata, una corbata negra de la marca J. C. Penney. Se quedó en el avión. Décadas después, el FBI sacaría de ella una muestra de ADN.
La gran búsqueda
El FBI supo del secuestro con el avión todavía en el aire y abrió una de las investigaciones más largas de su historia. La llamó NORJAK, por «Northwest Hijacking». Interrogó a cientos de personas, siguió pistas por todo el país y registró el avión entero. A los cinco años ya había estudiado a más de 800 sospechosos.
Algunos parecían perfectos. Richard McCoy secuestró otro avión y saltó en paracaídas menos de cinco meses después; el FBI lo detuvo, pero lo descartó como Cooper porque no se parecía a la descripción de las azafatas y porque el día después del secuestro estaba en su casa de Utah, cenando con su familia. Duane Weber dijo en su lecho de muerte que él era Cooper; el ADN de la corbata lo descartó.
El dinero del río
En febrero de 1980, un niño que cavaba en una playa de arena del río Columbia encontró tres fajos de billetes de 20 dólares podridos. Sumaban unos 5.800 dólares. El FBI comprobó los números de serie: era el dinero del rescate de Cooper.
Fue la única parte del botín que apareció. El resto, más de 194.000 dólares, no se ha encontrado nunca.
¿Sobrevivió al salto?
El FBI cree que lo más probable es que no. Al principio pensaron que era un paracaidista experto, quizá un antiguo militar. Con los años cambiaron de opinión. «Ningún paracaidista experto habría saltado en la oscuridad total, bajo la lluvia, con un viento de 320 kilómetros por hora en la cara, con mocasines y gabardina», explicaba en 2007 el agente Larry Carr. Además, uno de los dos paracaídas con los que saltó era de prácticas y estaba cosido para que no se abriera, algo que un experto habría notado.
Tampoco tenía ayuda en tierra. Solo dijo «Vuele a México»; no sabía dónde estaba cuando saltó, y las nubes no dejaban ver el suelo. «Probablemente ni siquiera llegó a abrir el paracaídas», dijo Carr.
Lo que no se sabe
Casi todo. Nadie sabe quién era Cooper, si sobrevivió ni qué pasó con el dinero. Si murió en el salto, nunca se encontraron su cuerpo ni su paracaídas. Y si los 5.800 dólares llegaron a la orilla del río arrastrados por el agua o los enterró alguien, tampoco se sabe. Han salido muchos «Cooper» en libros y documentales, pero el FBI no ha confirmado a ninguno.
El FBI deja de buscar
El 12 de julio de 2016, casi 45 años después, el FBI anunció que dejaba de investigar el caso para dedicarse a otras prioridades. Dijo que había sido una de las investigaciones más largas y completas de su historia y que, aunque agradecía la «inmensa cantidad» de pistas del público, ninguna había servido para identificar al secuestrador. Las pruebas, entre ellas la corbata y los billetes del río, se guardan en la sede del FBI en Washington.
Solo pidió una cosa: que le avisaran si alguien encontraba un paracaídas o el dinero de Cooper. Si te gustan los misterios de aviones, lee también el del vuelo 19 y el de Amelia Earhart, que desapareció en el Pacífico.
Fuentes y referencias
- FBI. D.B. Cooper Hijacking. El secuestro paso a paso, la nota, la bomba, el rescate, el salto, la investigación NORJAK, los más de 800 sospechosos, McCoy, el dinero de 1980 y el origen del nombre «D. B.».
- FBI (31 de diciembre de 2007). D.B. Cooper Redux. La descripción de las azafatas, el viento, los mocasines, el paracaídas cosido, el ADN de la corbata, Duane Weber, McCoy y la opinión del agente Larry Carr.
- The Boston Globe (12 de julio de 2016). FBI no longer investigating D.B. Cooper skyjacking case. El cierre del caso, el billete de 20 dólares, la nota a la azafata, los 36 pasajeros, la altura del vuelo y el niño del río Columbia.
- Bangor Daily News (12 de julio de 2016). FBI closes books on legendary D.B. Cooper skyjacking of 1971. El comunicado del FBI y dónde se guardan las pruebas.
Preguntas frecuentes
¿Se sabe quién era D. B. Cooper?
No. El FBI estudió a más de 800 sospechosos durante 45 años y no pudo identificarlo. En 2016 dejó de investigar el caso. Su nombre real sigue siendo un misterio.
¿Encontraron el dinero de D. B. Cooper?
Solo una pequeña parte. En febrero de 1980, un niño encontró unos 5.800 dólares en billetes podridos en una playa del río Columbia. El FBI comprobó que eran del rescate. Del resto no se sabe nada.
¿Sobrevivió D. B. Cooper al salto?
No se sabe. El FBI cree que lo más probable es que muriera: saltó de noche, bajo la lluvia y con un viento fortísimo, vestido con mocasines y gabardina, sobre un bosque. Pero nunca se encontró su cuerpo ni su paracaídas.



