Misterios, personajes y batallas que cambiaron el mundo

Richard McCoy: el imitador de D. B. Cooper que saltó de un avión con 500.000 dólares

Cinco meses después del secuestro de D. B. Cooper, un veterano de Vietnam hizo casi lo mismo: secuestró un avión, cobró 500.000 dólares y saltó en paracaídas de noche. A él sí lo atraparon. Pero desde entonces hay quien cree que ya lo había hecho antes.

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Avión de pasajeros Boeing 727 con los colores de United Airlines, aparcado en la pista de un aeropuerto
Un Boeing 727 de United Airlines en el aeropuerto de San Francisco, del mismo modelo que el que secuestró McCoy (no es ese avión), en 1991. Foto de Andrew Thomas (CC BY-SA 2.0).

En resumen

  • Quién: Richard Floyd McCoy Jr., de 29 años, veterano de Vietnam, piloto de helicóptero y paracaidista, que vivía en Provo (Utah, Estados Unidos).
  • Qué hizo: el 7 de abril de 1972 secuestró un Boeing 727 de United Airlines, cobró 500.000 dólares y saltó en paracaídas sobre Utah, como había hecho D. B. Cooper cinco meses antes.
  • Cómo acabó: el FBI lo detuvo dos días después. Se fugó de la cárcel en 1974 y murió ese mismo año en un tiroteo con agentes del FBI.
  • Por qué importa: desde hace más de 50 años hay quien cree que McCoy era también D. B. Cooper. El FBI lo descartó en 1974, pero la sospecha volvió en 2024 con un paracaídas.

Un pasajero con una granada

El 7 de abril de 1972, el vuelo 855 de United Airlines, un Boeing 727 que iba de Newark a Los Ángeles, despegó de nuevo tras hacer escala en Denver. Llevaba 85 pasajeros y seis tripulantes. Según el FBI, unos 20 minutos después del despegue, a las 17:18, una azafata vio a un pasajero sentado con una granada en la mano.

Un piloto que viajaba como pasajero fuera de servicio se acercó con disimulo para ver qué pasaba. El hombre sacó una pistola. Le entregó un sobre cerrado con una etiqueta: «instrucciones del secuestro». La mayoría de los pasajeros ni se enteró de lo que estaba ocurriendo.

Dentro del sobre había dos páginas escritas a máquina con instrucciones muy detalladas, la anilla de una granada y una bala. El secuestrador exigía aterrizar en San Francisco y pedía 500.000 dólares en efectivo y cuatro paracaídas. Al pasaje le dijeron que el avión tenía «un pequeño problema mecánico».

El salto sobre Utah

En San Francisco, United Airlines decidió darle lo que pedía. Le subieron dos bolsas con el dinero y los cuatro paracaídas, y llenaron los depósitos. Unas tres horas después, el secuestrador dejó bajar a los pasajeros y a una de las azafatas.

Luego mandó despegar hacia el este, subir a unos 4.900 metros (16.000 pies) y volar a unos 320 kilómetros por hora siguiendo una ruta exacta sobre varios pueblos de Utah. Ordenó despresurizar la cabina, apagó las luces para ver el suelo y amenazó con hacer estallar una bomba escondida si veía aviones siguiéndolo. Un tripulante lo vio por una rendija ponerse un mono, un casco y un paracaídas.

Cuando el avión pasó sobre el último pueblo de la ruta, los mensajes dejaron de llegar. Una azafata se asomó a la cabina: estaba vacía. El hombre había saltado en plena noche con el dinero, por la escalera trasera del avión. Igual que D. B. Cooper.

Dos días de libertad

A la mañana siguiente, según el FBI, alguien llamó a su oficina de Salt Lake City: un conocido suyo le había contado un plan «infalible» para secuestrar un avión. Se llamaba Richard Floyd McCoy Jr. Tenía 29 años, había sido piloto de helicóptero en Vietnam, era un paracaidista experto, estaba en la Guardia Nacional Aérea de Utah, estudiaba en la Universidad Brigham Young y tenía graves problemas de dinero.

Los agentes lo interrogaron. Negó todo y les dio, sin problema, una muestra de su letra. Pero el laboratorio del FBI comparó la nota que el secuestrador había olvidado en el avión con su letra en los papeles del ejército, y coincidía. Además, su huella apareció en la revista de United que había en el asiento de al lado. La empleada de un puesto de hamburguesas recordó haberle vendido un batido a las 11:30 de esa noche, y un chico contó que un hombre como él le pagó cinco dólares por llevarlo en coche.

El 9 de abril lo detuvieron en su casa de Provo. Allí encontraron equipo de paracaidismo, una máquina de escribir eléctrica cuyas letras coincidían con las de las instrucciones y 499.970 dólares. Solo faltaban 30. Lo condenaron a 45 años de cárcel.

Veinte años después se supo que no lo había hecho solo. En 1992, en un juicio, su viuda, Karen, reconoció que ella había comprado el paracaídas, le había ayudado con el disfraz, había escrito a máquina las instrucciones y lo había llevado al aeropuerto. A las tres de la madrugada fue con él a un campo cerca de Springville a recoger y esconder el dinero.

La fuga y el final

McCoy no cumplió la condena. El 10 de agosto de 1974 se escapó de la penitenciaría federal de Lewisburg, en Pensilvania, con otros tres presos: se apoderaron de un camión y lo estrellaron para abrirse paso, según contó The New York Times.

Estuvo tres meses huido. El FBI lo encontró en Virginia Beach, en el estado de Virginia. El 9 de noviembre de 1974 hubo un tiroteo con los agentes y McCoy murió. Según el periódico Cowboy State Daily, el agente que lo mató también estaba convencido de que McCoy era D. B. Cooper.

¿Era McCoy D. B. Cooper?

Los parecidos son muchos: los dos secuestraron un Boeing 727 con escalera trasera, los dos pidieron cuatro paracaídas y dinero, y los dos saltaron de noche. McCoy era paracaidista y piloto, y Cooper parecía saber mucho de aviones.

En 1991, un agente del FBI que había investigado el caso de McCoy, Russell Calame, y Bernie Rhodes publicaron un libro, D. B. Cooper: The Real McCoy, que defendía que eran la misma persona. Su viuda los demandó, y la familia lo negó durante años.

Pero hay datos en contra. Según los documentos internos del FBI, la agencia lo descartó como Cooper en agosto de 1974. Larry Carr, el agente que dirigió el caso Cooper entre 2007 y 2010, dice que hay declaraciones de testigos que lo prueban, como la de un estudiante de intercambio que contó que estuvo con los McCoy en su casa de Provo en la cena de Acción de Gracias, el día después del secuestro de Cooper. Además, el FBI calculó que Cooper tenía unos 45 años, y McCoy tenía 29.

El paracaídas que reabrió la duda

En 2022, Dan Gryder, un piloto retirado que investiga el caso desde hace años, encontró un paracaídas en un cobertizo de la familia McCoy en Carolina del Norte. Los hijos de McCoy, Chanté y Richard, dijeron entonces que creían que su padre era Cooper.

Según Cowboy State Daily, el FBI se llevó el paracaídas en 2024 para analizarlo y registró la propiedad. En diciembre de 2025 se lo devolvió a la familia sin decir qué había encontrado: una agente les explicó que no lo daban ni por bueno ni por malo.

Lo que no se sabe

No se sabe si McCoy fue también D. B. Cooper. El FBI lo descartó en 1974 por su coartada y su edad, pero nunca ha dicho qué concluyó de los análisis del paracaídas. Las muestras de ADN que se sacaron de la corbata de Cooper son parciales, y parte de las pruebas de 1971 se perdieron con los años, así que una comparación definitiva es difícil.

Lo que sí se sabe es que Richard McCoy hizo en 1972 casi exactamente lo mismo que Cooper, y que a él lo atraparon en dos días. Si quieres conocer la historia del original, el hombre que saltó en 1971 y nunca apareció, lee la de D. B. Cooper. Y si te gustan los grandes estafadores, la de Victor Lustig, el hombre que vendió la Torre Eiffel, o el misterio del hombre de Somerton.

Fuentes y referencias

Preguntas frecuentes

¿Quién fue Richard McCoy?

Un veterano de Vietnam de 29 años, piloto de helicóptero y paracaidista, que el 7 de abril de 1972 secuestró un avión de United Airlines, cobró 500.000 dólares y saltó en paracaídas sobre Utah. El FBI lo detuvo dos días después.

¿Era Richard McCoy D. B. Cooper?

No se sabe. Hay muchos parecidos y algunos investigadores lo creen, pero el FBI lo descartó en 1974 porque tenía coartada para el día del secuestro de Cooper y era mucho más joven que él.

¿Cómo murió Richard McCoy?

Se escapó de la cárcel de Lewisburg en agosto de 1974 y murió el 9 de noviembre de 1974 en Virginia Beach, en un tiroteo con agentes del FBI.

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