En resumen
- Quién: el explorador Ernest Shackleton y los 27 hombres de su barco, el Endurance.
- Qué pasó: en 1915, el hielo del mar de Weddell, junto a la Antártida, atrapó el barco, lo aplastó y lo hundió. Los 28 hombres sobrevivieron meses sobre el hielo y llegaron en botes a una isla deshabitada.
- Cómo se salvaron: Shackleton y cinco hombres navegaron casi 1.500 kilómetros en un bote para pedir ayuda. Al cuarto intento, un barco chileno al mando del piloto Luis Pardo rescató a los 22 que esperaban.
- Por qué importa: no murió ninguno de los 28 hombres del Endurance. En 2022 se encontró el barco hundido, intacto, a 3.000 metros de profundidad.
Cruzar la Antártida a pie
Ernest Shackleton, nacido en 1874 en Irlanda, ya había estado dos veces en la Antártida. En 1914 se propuso algo que nadie había hecho: cruzar el continente helado de un lado a otro, desde el mar de Weddell, pasando por el Polo Sur, hasta el mar de Ross.
Su barco, el Endurance, salió de Londres el 1 de agosto de 1914. Llevaba a 28 hombres. Al otro lado del continente, otro grupo de la expedición, el del mar de Ross, tenía que ir dejando depósitos de comida para cuando Shackleton cruzara.
Se cuenta que Shackleton buscó a sus hombres con un anuncio en un periódico: «Se buscan hombres para un viaje peligroso. Sueldo bajo, frío intenso, largos meses de oscuridad total. Regreso con vida dudoso». Es una de las frases más famosas de la historia de la exploración. Pero, según Smithsonian, probablemente es un mito: nadie ha encontrado nunca ese anuncio, a pesar de décadas de búsqueda.
Atrapados en el hielo
El Endurance nunca llegó a tierra. A comienzos de 1915, en el mar de Weddell, quedó atrapado en el hielo. No podía avanzar ni retroceder. Durante meses, el barco y sus hombres fueron a la deriva, encerrados en un mar congelado.
Frank Hurley, el fotógrafo de la expedición, siguió haciendo fotos con placas de cristal. Gracias a él sabemos cómo fue: el barco inmóvil en un desierto blanco, los perros de trineo sobre el hielo, los hombres jugando al fútbol mientras esperaban.
Pero el hielo no solo los atrapaba: los apretaba. Poco a poco, la presión fue aplastando el casco. A finales de 1915, el Endurance se rompió y se hundió. Los 28 hombres tuvieron que abandonarlo y montar campamentos sobre el hielo, con lo que pudieron salvar: tiendas, comida, los botes salvavidas.
La isla Elefante
Pasaron meses en campamentos sobre placas de hielo que flotaban hacia el norte. Cuando el hielo empezó a romperse, subieron a los tres botes salvavidas y remaron hasta la tierra más cercana: la isla Elefante, un trozo de roca y hielo deshabitado, en el océano Austral.
Era la primera vez en más de un año que pisaban tierra firme. Pero nadie en el mundo sabía que estaban allí, y allí nunca pasaba ningún barco. Si se quedaban esperando, morirían.
El viaje del James Caird
Shackleton tomó una decisión casi suicida. Reforzó el más fuerte de los botes, el James Caird, de menos de siete metros, eligió a cinco hombres y el 24 de abril de 1916 zarpó hacia Georgia del Sur, una isla con estaciones balleneras a casi 1.500 kilómetros. En la isla Elefante se quedaron 22 hombres, refugiados bajo los otros dos botes puestos boca abajo.
Cruzaron uno de los mares más peligrosos del mundo en un bote abierto, con olas enormes y un frío terrible. Para orientarse solo tenían los cálculos del capitán Frank Worsley y alguna medición del sol, cuando asomaba. Dieciséis días después llegaron a Georgia del Sur.
Pero habían llegado al lado equivocado. La estación ballenera de Stromness estaba al otro lado de la isla, tras unas montañas que nadie había cruzado nunca. El bote estaba destrozado. Así que Shackleton y dos de sus hombres cruzaron las montañas a pie, sin mapas, durante 36 horas seguidas. El 20 de mayo de 1916 entraron en Stromness. Según cuenta la biblioteca Linda Hall, los balleneros lloraron al ver bajar de las montañas a aquellos tres hombres a los que todos daban por muertos.
Cuatro intentos y un marino chileno
Shackleton estaba a salvo, pero sus 22 hombres seguían en la isla Elefante. Intentó volver a por ellos una y otra vez, y el hielo y el mal tiempo lo hicieron retroceder. Desesperado, pidió ayuda a Chile.
La Armada de Chile le confió la misión a un piloto, Luis Pardo, y a un pequeño remolcador de vapor, el Yelcho. Según la Sociedad Anglo-Chilena, era un barco nada preparado para la Antártida: no tenía casco reforzado para el hielo, ni calefacción, ni radio. Pardo aceptó.
El 25 de agosto de 1916, el Yelcho salió de Punta Arenas con Shackleton a bordo. Cruzó el paso de Drake, uno de los mares más peligrosos del planeta, en pleno invierno austral. Cinco días después, el 30 de agosto, llegó a la isla Elefante. Había niebla, pero a media mañana se levantó. Y en la playa, los 22 hombres vieron llegar el barco.
Estaban todos vivos. Llevaban más de cuatro meses esperando en aquella roca.
Lo que no se sabe (y lo que se suele olvidar)
Se repite que «no murió nadie», y es verdad para los 28 hombres del Endurance. Pero la expedición tenía otra parte: el grupo del mar de Ross, que dejó los depósitos de comida al otro lado del continente, perdió a tres hombres. Y el famoso anuncio de «regreso con vida dudoso», que aparece en tantos libros, nunca se ha encontrado: lo más probable es que nunca existiera.
Lo que vino después
El Yelcho volvió a Punta Arenas el 3 de septiembre de 1916. La Armada de Chile ascendió a Pardo. El Gobierno británico le ofreció una recompensa de 25.000 libras, una fortuna, y él la rechazó: «No hice más que cumplir con mi deber de marino chileno», dijo, según la Sociedad Anglo-Chilena. Hoy tiene una estatua en Punta Arenas, y en 2025 la Marina Real británica le rindió homenaje allí, más de un siglo después del rescate.
Shackleton murió menos de seis años después, en 1922, preparando otra expedición a la Antártida. Está enterrado en Georgia del Sur, la isla a la que llegó en el James Caird.
Si te gustan las historias de supervivencia, lee también la de Juliane Koepcke, la chica que sobrevivió 11 días sola en la selva de Perú, o la de Violet Jessop, que sobrevivió al Titanic y a sus dos gemelos.
Fuentes y referencias
- Falklands Maritime Heritage Trust (2022). Endurance is found. El objetivo de la expedición, los 28 hombres, el abandono del barco, los campamentos sobre el hielo, la isla Elefante, el grupo del mar de Ross y el hallazgo del barco a 3.008 metros en 2022.
- Smithsonian Magazine. Shackleton probably never took out an ad seeking men for a hazardous journey. La salida del 1 de agosto de 1914, el mito del anuncio y los viajes de Shackleton.
- Linda Hall Library, William B. Ashworth Jr. (2019). Ernest Shackleton. La deriva, el viaje del James Caird, los 16 días, la travesía de 36 horas hasta Stromness, su muerte y su tumba.
- Royal Navy (15 de enero de 2025). Chilean commander who rescued Shackleton's crew remembered. La ruta del Yelcho, las fechas del 25 y el 30 de agosto y el 3 de septiembre de 1916, y la placa de 2025.
- Anglo-Chilean Society (30 de agosto de 2025). Piloto Pardo: 109 years since the heroic rescue of Shackleton's crew. El Yelcho sin radio ni calefacción, los honores, la recompensa rechazada y su frase.
Preguntas frecuentes
¿Murió alguien en la expedición del Endurance?
No murió ninguno de los 28 hombres del Endurance. Pero la otra parte de la expedición, el grupo del mar de Ross, perdió a tres hombres.
¿Quién rescató a los hombres de Shackleton?
El piloto Luis Pardo, de la Armada de Chile, con el remolcador Yelcho. Llegó a la isla Elefante el 30 de agosto de 1916 y rescató a los 22 hombres que esperaban allí.
¿Se encontró el Endurance?
Sí. En marzo de 2022, una expedición lo encontró a 3.008 metros de profundidad en el mar de Weddell, derecho y casi intacto.



