En resumen
- Quién: Ötzi, un hombre que vivió hace más de 5.300 años en los Alpes, en la Edad del Cobre. Es más antiguo que las pirámides de Egipto.
- Qué pasó: murió en un paso de montaña a 3.210 metros de altura y el hielo lo conservó casi entero. Lo encontraron dos excursionistas en 1991.
- Cómo murió: asesinado. En 2001, una radiografía descubrió una punta de flecha de piedra clavada en su hombro izquierdo.
- Por qué importa: es la momia natural más completa de su época. Su ropa, sus armas e incluso su última comida han contado cómo se vivía en Europa hace 5.000 años.
Un cadáver asomando del hielo
El 19 de septiembre de 1991, dos excursionistas alemanes, Erika y Helmut Simon, caminaban por los Alpes, cerca de la frontera entre Austria e Italia. A 3.210 metros de altura, en un paso llamado Tisenjoch, vieron algo en un charco de agua de deshielo: el cuerpo de un hombre. Solo le asomaba del hielo la parte de arriba.
Lo comunicaron al dueño de un refugio de montaña, que avisó a la policía austriaca y a los carabineros italianos, porque el lugar estaba justo en la frontera. Todos pensaron lo mismo: era otro montañero muerto en un accidente.
Sacarlo no fue fácil. El primer día, el mal tiempo obligó a dejarlo; solo se llevaron al valle un hacha que había a su lado. El segundo, no había helicóptero. Ese mismo día pasaron por allí dos famosos alpinistas, Reinhold Messner y Hans Kammerlander. Vieron la ropa de cuero y unos recipientes de corteza de abedul, y el dueño del refugio les enseñó un dibujo del hacha. Según el museo que hoy guarda la momia, Messner fue el primero en sospechar que aquel cuerpo era muy antiguo.
El 23 de septiembre por fin lo sacaron, a golpe de piolet y sin ningún arqueólogo presente. Al día siguiente, un experto en prehistoria de la Universidad de Innsbruck, Konrad Spindler, lo vio y calculó que tenía «al menos 4.000 años». Se quedó corto.
Más viejo que las pirámides
Ötzi murió hace más de 5.300 años. Es decir, es más antiguo que las pirámides de Egipto y que Stonehenge. Vivió en la Edad del Cobre: todavía usaba herramientas de piedra, pero llevaba un objeto nuevo y muy valioso, un hacha de cobre. Trabajar el metal acababa de llegar a Europa desde Asia Menor.
Su nombre se lo puso un periodista vienés, Karl Wendl, que buscaba algo fácil de recordar. Viene de los Alpes de Ötztal, la cordillera donde apareció. En las primeras semanas se propusieron más de 500 apodos.
Su suerte fue una cadena de casualidades. Murió en una pequeña hondonada de 3 por 7 metros que lo protegió del movimiento del glaciar, que lo habría destrozado. La nieve y el hielo lo cubrieron y lo secaron poco a poco. Y en 1991, tras un verano muy caluroso, el hielo se derritió lo justo para dejarlo a la vista.
Cómo era Ötzi
Gracias al hielo, su cuerpo se conservó casi entero, con la piel, los huesos y los órganos. Según el Museo Arqueológico del Tirol del Sur, en Bolzano, donde se puede ver desde 1998, tenía unos 46 años, una buena edad para su época. Medía alrededor de 1,60 metros, pesaba unos 50 kilos y calzaba un 38. Tenía el pelo oscuro y largo, los ojos oscuros, la piel morena y un hueco entre los dientes de arriba.
Su cuerpo cuenta una vida dura. Tenía las articulaciones gastadas, se había roto la nariz y varias costillas, tenía parásitos en el intestino, pulgas en la ropa y la enfermedad de Lyme, que transmiten las garrapatas. Sus pulmones estaban negros de hollín, de tanto vivir junto al fuego. Y su ADN muestra que sus antepasados llegaron a Europa desde la actual Turquía hace unos 8.000 años. Hoy, sus parientes genéticos más cercanos viven sobre todo en las islas de Cerdeña y Córcega.
Llevaba 61 tatuajes, todos rayas y cruces. No estaban hechos con aguja, sino con pequeños cortes en la piel frotados con carbón. Casi todos están en zonas que la ropa tapaba y que debían dolerle por el desgaste: la espalda, las rodillas, los tobillos. Por eso se cree que eran un remedio contra el dolor.
Su última comida
Durante casi 20 años, los científicos no encontraron su estómago. En 2009, unas nuevas radiografías lo localizaron: se le había subido bajo las costillas. Y estaba lleno.
En 2018, un equipo del Instituto de Momias y del Hombre de Hielo de Bolzano, dirigido por Frank Maixner, publicó lo que había dentro. Según National Geographic, su última comida fue carne y grasa de cabra montés (íbice), ciervo, un cereal antiguo llamado escanda y restos de un helecho tóxico. La carne no estaba cocinada a más de 60 grados: lo más probable es que estuviera secada, quizá ahumada. Para Maixner, era la comida bien preparada de alguien que se había preparado para la travesía.
Un asesinato
Durante diez años se pensó que Ötzi había muerto de frío o en un accidente. En 2001, una radiografía lo cambió todo: tenía una punta de flecha de sílex clavada en el hombro izquierdo. Después se encontró la herida de entrada, de 2 centímetros, en la espalda.
La flecha le cortó una arteria importante bajo la clavícula. Según el museo, Ötzi se desangró en pocos minutos. También tenía un golpe fuerte en la cabeza, quizá por la caída o por un golpe. Alguien, él mismo o su asesino, sacó el astil de la flecha, pero la punta se rompió y sigue dentro de su cuerpo.
No fue una pelea de un solo día. Unos días antes, Ötzi había luchado cuerpo a cuerpo con alguien y tenía un corte profundo en la mano derecha. Todo apunta a que lo perseguían.
Lo que no se sabe
El museo lo dice claro: hay preguntas que quizá nunca tengan respuesta. ¿Quién lo mató y por qué? ¿Venganza, celos, una pelea por el poder, robo? ¿Y por qué su asesino no se llevó el hacha de cobre, que debía de valer muchísimo? Tampoco está claro si huía o si iba de viaje: su comida, bien preparada, hace pensar a algunos investigadores que la travesía estaba planeada. Por el polen y unas hojas de arce que llevaba, se sabe al menos que murió a principios del verano.
Dónde está hoy
Ötzi descansa en el Museo Arqueológico del Tirol del Sur, en Bolzano (Italia), en una cámara frigorífica que imita el glaciar: a 6 grados bajo cero y con un 99 % de humedad. Se le rocía con agua estéril para que no se seque. La momia pesa unos 13 kilos y mide 1,54 metros. Los visitantes pueden verla a través de una pequeña ventana, junto a su ropa, su arco, su carcaj con flechas, su puñal y su hacha de cobre.
En el lugar del hallazgo, a 3.210 metros, una gran pirámide de piedra recuerda dónde apareció. Si te gustan los hallazgos que han cambiado lo que sabemos del pasado, lee también la historia de Pompeya y la del mecanismo de Anticitera.
Fuentes y referencias
- Museo Arqueológico del Tirol del Sur (Bolzano). The Iceman. Su edad, la Edad del Cobre, el hacha y el origen del nombre.
- Museo Arqueológico del Tirol del Sur. The discovery. El hallazgo del 19 de septiembre de 1991, Messner y Kammerlander, el rescate, Konrad Spindler, la hondonada y la medición de la frontera.
- Museo Arqueológico del Tirol del Sur. The mummy. Su cuerpo, su salud, su ADN, los 61 tatuajes, la flecha de 2001, la herida de la mano, las preguntas sin respuesta y la cámara frigorífica.
- National Geographic (julio de 2018). Iceman's last meal was surprisingly fatty. El estómago encontrado en 2009 y el estudio de Frank Maixner sobre su última comida, publicado en Current Biology.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos años tiene Ötzi?
Murió hace más de 5.300 años, en la Edad del Cobre. Es más antiguo que las pirámides de Egipto. Cuando murió tenía unos 46 años.
¿Cómo murió Ötzi?
Asesinado. Una flecha de punta de sílex le entró por la espalda y le cortó una arteria bajo la clavícula izquierda; se desangró en minutos. La punta de la flecha sigue dentro de su cuerpo.
¿Dónde se puede ver a Ötzi?
En el Museo Arqueológico del Tirol del Sur, en Bolzano (Italia), dentro de una cámara frigorífica que imita las condiciones del glaciar. Se le ve a través de una pequeña ventana.



