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Juan Escutia y la bandera: lo que dicen los documentos del Niño Héroe que se lanzó desde Chapultepec

Todo México aprende que, el 13 de septiembre de 1847, un cadete se envolvió en la bandera y se lanzó al vacío desde el castillo de Chapultepec para que no cayera en manos del enemigo. Pero ningún parte de guerra lo cuenta, la hazaña se atribuyó antes a otros cadetes, y de Juan Escutia es de quien menos papeles se conservan.

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Litografía antigua en color: soldados avanzan entre humo y explosiones hacia un castillo en lo alto de un cerro, con una bandera en la torre
El asalto al castillo de Chapultepec el 13 de septiembre de 1847, litografía de Carl Nebel (1851). No se conserva ningún retrato de Juan Escutia hecho en vida. Dominio público, vía Wikimedia Commons.

En resumen

  • Quién: Juan Escutia, un joven de Tepic (hoy en Nayarit) que murió defendiendo el castillo de Chapultepec. Es uno de los seis Niños Héroes.
  • Cuándo: el 13 de septiembre de 1847, durante la guerra entre México y Estados Unidos, cuando el ejército del general Winfield Scott tomó el castillo, sede del Colegio Militar.
  • La leyenda: que se envolvió en la bandera y se lanzó desde lo alto del castillo para que el enemigo no se la llevara.
  • Lo que dicen los documentos: ningún parte ni testimonio de 1847 lo cuenta. La historia se fue formando décadas después, y antes de Escutia se atribuyó a otros cadetes.

Chapultepec, 13 de septiembre de 1847

En septiembre de 1847, el ejército de Estados Unidos estaba a las puertas de la Ciudad de México. Antes de entrar en la capital tenía que tomar el castillo de Chapultepec, en lo alto de un cerro, donde estaba el Colegio Militar. Cinco días antes, el 8 de septiembre, se había librado muy cerca la batalla de Molino del Rey.

La mañana del 13 de septiembre, las tropas del general Winfield Scott asaltaron el castillo. Lo defendían soldados al mando del general Nicolás Bravo, algunos cuerpos de voluntarios y un grupo de alumnos del Colegio Militar. El castillo cayó ese mismo día.

Entre los muertos de la defensa había seis jóvenes a los que México recuerda como los Niños Héroes: Juan de la Barrera, Agustín Melgar, Fernando Montes de Oca, Vicente Suárez, Francisco Márquez y Juan Escutia. El menor, Márquez, tenía 13 años; los mayores, alrededor de 19 o 20.

La leyenda de la bandera

La historia que se enseña en las escuelas es esta: cuando el castillo ya estaba perdido, Juan Escutia tomó la bandera, se envolvió en ella y se lanzó al vacío desde lo alto, para que no cayera en manos del enemigo. La escena está pintada en el techo de la escalera principal del castillo, en un mural de Gabriel Flores inaugurado en 1970, y ha aparecido en monedas, billetes y libros de texto.

Pero, como explica la historiadora Beatriz Alcubierre en un estudio publicado en 2022 en la revista Historia Mexicana, de El Colegio de México, ningún parte de guerra, libro de historia ni texto de la época registra ese salto. El relato parece haberse transmitido de boca en boca.

El cadete del que menos papeles hay

De cinco de los seis Niños Héroes se conservan documentos que los sitúan en el Colegio Militar durante el asalto: partidas de bautismo, solicitudes de ingreso o anotaciones en sus expedientes. De Juan Escutia, no. El historiador Enrique Plasencia, que estudió en 1995 cómo nació el culto a los Niños Héroes, lo señaló con una frase: es curioso que el del salto sea precisamente aquel «de quien menos información tenemos».

Ni siquiera está claro que fuera cadete. Según el historiador Alejandro Rosas, todo apunta a que no era alumno del Colegio, sino un miembro del batallón activo de San Blas, una unidad de voluntarios que también defendió Chapultepec aquel día. Su fecha de nacimiento tampoco es segura: las fuentes la sitúan entre 1827 y 1832.

¿Cómo nació la historia?

Durante unos veinte años, a los cadetes muertos solo se les recordó dentro del Colegio Militar. En 1871, un grupo de antiguos alumnos formó la Asociación de Exalumnos del Colegio Militar y pidió al gobierno de Benito Juárez una ceremonia en memoria de los defensores de Chapultepec. A principios de la década de 1880 se levantó un obelisco al pie del cerro con sus nombres, y en 1884 un decreto ordenó que, al pasar lista en el Colegio, los alumnos respondieran «¡Murió por la patria!» al oír el nombre de cada uno.

La bandera entró en la historia poco a poco. Según Alcubierre, en un discurso de 1878 Manuel Raz Guzmán relacionó la bandera con un cadete, pero se la atribuyó a Agustín Melgar, y no habló de ningún salto. Después la hazaña se atribuyó a Fernando Montes de Oca. Solo más tarde quedó fijada en Juan Escutia. En 1894, Justo Sierra los llamó «niños heroicos» en su Historia patria, y el nombre de Niños Héroes acabó de cuajar.

¿Por qué dudan los historiadores?

Además de la falta de testigos, hay razones prácticas. El historiador Michael Van Wagenen, citado por Alcubierre, calculó que, para llegar al precipicio con la bandera, Escutia habría tenido que cruzar dos edificios y recorrer más de cien metros en pleno asalto, para saltar después desde una altura imposible. La bandera, además, se la llevaron las tropas estadounidenses, y México la recuperó un siglo después.

Hay otra pista. Según Alejandro Rosas, el gesto de envolverse en la bandera sí lo hizo un soldado mexicano, pero en otra batalla: el capitán Margarito Zuazo, que se la ató al cuerpo durante el combate de Molino del Rey, cinco días antes de Chapultepec, y murió allí. Para algunos historiadores, la leyenda de Escutia podría haber tomado prestado ese gesto.

Una placa al pie del castillo señala el lugar donde, según la tradición, se encontró su cuerpo. Está fechada en 1970, más de un siglo después de la batalla.

Dato curioso

La costumbre de pasar lista a los seis sigue viva: en 2025, la presidenta Claudia Sheinbaum volvió a nombrarlos uno a uno en una ceremonia oficial.

Los restos de 1947

Durante un siglo nadie supo dónde estaban enterrados los cadetes. En marzo de 1947, cuando se preparaba el centenario de la guerra y poco después de la visita a México del presidente estadounidense Harry S. Truman, la Secretaría de la Defensa encargó buscarlos al general retirado Juan Manuel Torrea, que llevaba desde los años veinte diciendo que estaban en el bosque de Chapultepec.

El 26 de marzo de 1947, el diario La Prensa anunció el hallazgo: un batallón de zapadores del ejército había encontrado seis esqueletos a menos de dos metros de profundidad. Una comisión de la que formaba parte el propio general Torrea concluyó en mayo que eran los seis Niños Héroes, y un decreto presidencial lo confirmó en septiembre. Los restos se colocaron en urnas de cristal y plata.

El historiador Cristóbal Sánchez Ulloa, de la UNAM, señala en un estudio de 2022 que el hallazgo «hace abrigar ciertas dudas»: el ejército controló todo el proceso, desde la excavación hasta la confirmación; en la comisión estaba el mismo general que había buscado los restos; y hay contradicciones sobre el sitio donde se suponía que estaban enterrados. Desde 1952, las urnas reposan en el Monumento a los Niños Héroes, el Altar a la Patria, a la entrada del bosque de Chapultepec.

Lo que no se sabe

  • Cómo murió Juan Escutia. No hay ningún testigo de su muerte ni de un salto con la bandera.
  • Si era cadete. No hay documentos que lo sitúen en el Colegio Militar; varios historiadores creen que era del batallón de San Blas.
  • Su edad. Las fechas de nacimiento que se dan van de 1827 a 1832.
  • Si los restos de 1947 son los suyos. La identificación la hizo el propio ejército, sin los métodos de hoy.

Lo que sí está documentado es que aquel 13 de septiembre murieron defendiendo Chapultepec jóvenes que pudieron haberse retirado, y que Juan Escutia estaba entre ellos. La bandera, quizá, se la puso después la memoria.

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Fuentes y referencias

Preguntas frecuentes

¿Juan Escutia se lanzó de verdad envuelto en la bandera?

No hay ninguna prueba. Ningún parte de guerra ni testimonio de 1847 lo cuenta. La historia se formó décadas después: en 1878 la bandera se atribuía a Agustín Melgar, luego a Fernando Montes de Oca, y solo más tarde a Juan Escutia.

¿Juan Escutia era cadete del Colegio Militar?

No está claro. De los otros cinco Niños Héroes hay documentos que los sitúan en el Colegio, pero de él no. Historiadores como Alejandro Rosas creen que era un voluntario del batallón de San Blas, que también defendió Chapultepec.

¿Dónde están los restos de los Niños Héroes?

En marzo de 1947 el ejército anunció que había encontrado seis esqueletos en el bosque de Chapultepec, y una comisión los identificó como los Niños Héroes. Historiadores como Cristóbal Sánchez Ulloa dudan de esa identificación. Desde 1952 reposan en el Monumento a los Niños Héroes, en Chapultepec.

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