En resumen
- Qué: un libro escrito a mano, de unas 234 páginas, con dibujos en color y un alfabeto que no se ha visto en ningún otro sitio.
- Cuándo: el pergamino se fabricó a principios del siglo XV, entre 1404 y 1438, según la prueba del carbono 14 que se hizo en 2009.
- Dónde está: en la Biblioteca Beinecke de la Universidad de Yale (Estados Unidos), desde 1969. Se puede ver entero en internet.
- El misterio: nadie ha conseguido leerlo. No se sabe si es un idioma perdido, un código secreto o un engaño muy bien hecho.
Un libro que no se parece a ningún otro
A primera vista parece un libro medieval de ciencia. Tiene 102 hojas de pergamino, unas 234 páginas, casi todas con dibujos. Según los dibujos, los expertos lo dividen en seis partes: plantas, astronomía y astrología, «biología», cosmología, farmacia y recetas. Hasta ahí, nada raro para un libro de su época. Pero al mirarlo de cerca, nada encaja.
Las plantas no se parecen a ninguna conocida: algunas tienen raíces y hojas que parecen inventadas o mezcladas de varias especies. Hay páginas con círculos de estrellas y signos del zodiaco. En la parte llamada «biológica» aparecen mujeres desnudas bañándose en piscinas unidas por tubos. Y al final hay hileras de frascos y trozos de plantas, como un recetario.
Y luego está el texto: páginas y páginas de una escritura fluida, hecha con pluma, en un alfabeto que no corresponde a ningún idioma conocido. La Biblioteca Beinecke lo describe como un texto «en una lengua no identificada, cifrado». Quien lo escribió lo hacía con soltura, como quien escribe en su propia lengua.
¿De dónde salió?
El libro debe su nombre a Wilfrid Voynich, un librero de libros antiguos que lo compró en 1912 a los jesuitas, en una villa de Frascati, cerca de Roma. Dentro había una carta de 1665 que contaba parte de su historia.
La carta era de Johannes Marcus Marci, un científico de Praga. Marci envió el libro al jesuita Athanasius Kircher, famoso por intentar descifrar los jeroglíficos egipcios, con la esperanza de que él pudiera leerlo. En la carta contaba algo que le habían dicho: que el libro había sido del emperador Rodolfo II, gran coleccionista de rarezas, y que este había pagado por él 600 ducados, una fortuna.
Esa historia nunca se ha podido comprobar. Pero hay algo seguro: en la primera página, con luz ultravioleta, se ve la firma borrada de Jacobus Horčický de Tepenec, químico y farmacéutico de la corte de Rodolfo II. El libro pasó, al menos, por la corte de Praga.
Voynich creía que el autor era Roger Bacon, un fraile y sabio inglés del siglo XIII, y no consiguió descifrarlo. Tras la muerte de su viuda, el librero Hans P. Kraus compró el manuscrito en 1961, y en 1969 lo regaló a la Universidad de Yale, donde está desde entonces con el nombre de «MS 408».
¿Cuántos años tiene?
Durante décadas se discutió si era un libro medieval o una falsificación moderna. En 2009, un equipo de la Universidad de Arizona dirigido por el físico Greg Hodgins lo sometió a la prueba del carbono 14. Hodgins viajó a Yale y cortó con un bisturí cuatro trocitos del borde de cuatro páginas, de partes distintas del libro.
El resultado: el pergamino se fabricó entre 1404 y 1438. Eso descartó a Roger Bacon, que vivió dos siglos antes. Pero Hodgins advirtió de un detalle: la prueba dice cuándo murió el animal con cuya piel se hizo el pergamino, no cuándo alguien escribió en él.
Los que intentaron leerlo
Durante el siglo XX, el manuscrito Voynich se convirtió en el gran desafío de los descifradores. Lo intentaron profesores de filosofía, historiadores del arte, químicos, matemáticos y espías. Los más famosos fueron William y Elizebeth Friedman, un matrimonio de criptógrafos célebres por su trabajo en la Segunda Guerra Mundial. Tampoco lo consiguieron.
¿Qué dice de verdad? Las teorías
Hay cientos de teorías. Estas son las principales:
- Un idioma real con un alfabeto inventado. El texto tiene patrones parecidos a los de una lengua. Pero nadie ha encontrado cuál.
- Un código secreto. Un texto en latín o en otro idioma, escondido con un sistema de cifrado. Si es así, es uno que nadie ha conseguido romper en más de un siglo, ni siquiera con ordenadores.
- Un engaño. Un libro sin sentido, hecho para venderlo caro a un coleccionista. En 2004, el informático británico Gordon Rugg publicó en la revista Scientific American que, con una plantilla de agujeros inventada en el siglo XVI, se puede fabricar deprisa un texto con muchos de los rasgos del manuscrito. Él mismo reconoció que eso demuestra que pudo hacerse así, no que se hiciera.
Cada pocos años aparece en la prensa alguien que asegura haberlo descifrado. Hasta hoy, ninguna de esas soluciones ha convencido a los expertos.
Lo que no se sabe
No se sabe quién lo escribió, ni dónde, ni para qué, ni si dice algo. Tampoco se sabe con certeza si Rodolfo II lo tuvo, ni si pagó por él los famosos 600 ducados: es lo que le contaron a Marci, no un hecho comprobado.
¿Por qué sigue fascinando?
Hoy cualquiera puede verlo: la Biblioteca Beinecke ha puesto en internet todas sus páginas, y miles de aficionados de todo el mundo siguen intentándolo. Seiscientos años después de que alguien lo escribiera con tanto cuidado, el manuscrito Voynich sigue guardando su secreto. Como el de la colonia perdida de Roanoke, es uno de esos misterios en los que cada respuesta abre una pregunta nueva.
Fuentes y referencias
- Biblioteca Beinecke, Universidad de Yale. Cipher manuscript (Voynich manuscript), MS 408. Descripción, procedencia (Rodolfo II, Marci, Kircher, Voynich en 1912, donación de Kraus en 1969) y edición digital completa.
- Encyclopaedia Britannica, Naomi Blumberg. Voynich manuscript. Número de hojas y páginas, las seis partes, la carta de 1665, los 600 ducados, la firma de Tepenec, la compra de Kraus en 1961 y los Friedman.
- NBC News (2011). You can misjudge this mysterious book by its cover. La datación de Greg Hodgins (Universidad de Arizona): cuatro muestras, 1404-1438, y Roger Bacon descartado.
- Medievalists.net (2011). Mysterious Voynich Manuscript dates back to the 15th century. La prueba de 2009, el bisturí y por qué no se pueden fechar las tintas.
- Gordon Rugg, Scientific American (julio de 2004). The Mystery of the Voynich Manuscript.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el manuscrito Voynich?
Un libro escrito a mano a principios del siglo XV, de unas 234 páginas, con dibujos de plantas, estrellas y mujeres bañándose, en un alfabeto desconocido que nadie ha conseguido leer.
¿Alguien ha descifrado el manuscrito Voynich?
No. Muchos han dicho haberlo hecho, pero ninguna de esas soluciones ha convencido a los expertos. Ni siquiera los famosos criptógrafos William y Elizebeth Friedman lo lograron.
¿Dónde está el manuscrito Voynich?
En la Biblioteca Beinecke de la Universidad de Yale, en Estados Unidos, con el nombre de MS 408. Todas sus páginas se pueden ver gratis en internet.



